domingo, agosto 17, 2008

La "especificidad" y sus implicaciones

Desde que empecé a interesarme en la kinesiología, un concepto que encuentro casi siempre en mi material de lectura es aquel conocido como specificity.

Tremenda palabra, especificidad. Nunca la he escuchado en clases, pero según el diccionario de la Real Academia Española sí existe en español, así que la uso con confianza.

Ya hace algún tiempo caí en la cuenta de que encontrar el término recurrentemente en la literatura no ha sido una simple coincidencia; el concepto de especificidad es fundamental en los ámbitos de la ciencia del ejercicio y del entrenamiento deportivo. Siendo más exactos, debemos llamarlo Principio de Especificidad. ¿Tendrá relevancia esto en la terapia física?

El libro Designing Resistance Training Programs, 3ra edición, escrito por Steven Fleck, Ph.D. y William Kraemer, Ph.D., es una referencia clásica en el campo de la ciencia del ejercicio. Utilizaré las definiciones y explicaciones de ese libro para hablar sobre la especificidad.

Según Fleck y Kraemer, la especificidad se manifiesta en las siguientes circunstancias (entre otras que menciona su libro). Por entrenamiento de resistencia entiéndase el entrenamiento que se realiza con el propósito fundamental de fortalecer los músculos:

  • Especificidad de la velocidad: el entrenamiento de resistencia produce el mayor grado de ganancia de fuerza en la velocidad en la que el movimiento es ejecutado. Es decir que un deportista debe entrenar duplicando las velocidades que se producen en los movimientos durante actividad para la cual se prepara. Si los movimientos durante la competencia son rápidos, el entrenamiento debe emplear movimientos rápidos.
  • Especificidad de las acciones musculares: Las ganancias de fuerza son en parte específicas al tipo de contracción muscular que se emplee durante el entrenamiento. Esto significa que si se entrena con contracciones isométricas, las ganancias de fuerza se manifestarán en las actividades que requieran ese tipo de contracciones, pero en menor medida en aquellas que requieran acciones concéntricas o excéntricas.
  • Especificidad de grupos musculares: El grupo muscular que requiera ganar fuerza muscular (u alguna otra de las adaptaciones fisiológicas que produce el entrenamiento) es el grupo muscular que debe ser entrenado. Este punto es el más obvio de todos: si quiero fuerza en los flexores de codo, debo entrenar los flexores de codo y no los extensores.
  • Especificidad de fuente de energía: Las adaptaciones que ocurren en los sistemas metabólicos corresponden a las fuentes de energía que los músculos emplean en mayor medida para realizar una actividad física determinada. Si el objetivo es mejorar el rendimiento en una actividad de alta potencia y corta duración, como puede ser la carrera de los 100m, se debe entrenar con actividades que empleen las fuentes anaeróbicas de energía predominantemente. Si se quiere correr una maratón, el entrenamiento debe enfocarse en actividades que utilicen los sistemas aeróbicos en mayor proporción. Es decir que Jefferson Pérez, que es un atleta de eventos de larga duración, probablemente no obtenga mucho beneficio de entrenar con actividades que empleen sus fuentes anaeróbicas de energía primordialmente.
En la terapia física se realiza ejercicio terapéutico y éste en ocasiones tiene el objetivo de fortalecer los músculos, lo que se consigue mediante entrenamiento de resistencia. "¿Cómo se aplica la especificidad en la terapia física?", me pregunto. Si las ganancias que se obtienen del entrenamiento son específicas para el tipo de entrenamiento efectuado, quisiera saber:

  • Las ganancias de fuerza que se obtienen al realizar diagonales de FNP con el paciente en decúbito supino (recostado horizontalmente bocarriba en una camilla), ¿se transfieren en una buena medida cuando el paciente debe realizar sus actividades sentado o parado, teniendo en cuenta el rol diferente que tiene la gravedad en una y otra posiciones y la actividad neuromuscular que se requiere para contrarrestarla? ¿Por qué en FNP se enfatizan las contracciones concéntricas e isométricas y se olvidan las excéntricas si estas últimas son tan fisiológicas como las otras dos y también requieren entrenamiento?
  • ¿Cuánto del entrenamiento de la marcha en una piscina se transfiere a la marcha en el piso? Si para la marcha en piso entran en juego la gravedad y la resistencia despreciable del aire (en lugar de la resistencia significativa al movimiento ofrecida por el agua), ¿la activación de los músculos en ambos casos es similar en una buena proporción? ¿La velocidad a la que se entrenan los músculos en el agua los prepara para el movimiento en el piso? (para esta discusión concentrémonos en los músculos y dejemos de lado el resto de beneficios otorgados por el entrenamiento en agua, como puede ser la protección de articulaciones lesionadas o reparadas recientemente).
  • ¿Por qué están de moda los ejercicios con contracciones excéntricas exclusivamente, si las ganancias que son producidas por ese entrenamiento son específicas para las actividades con contracciones excéntricas, y si el movimiento fisiológico normal involucra los tres tipos de contracciones, no solo las excéntricas?
  • ¿Por qué se asume en ocasiones que fortalecer un músculo con contracciones isométricas en una sola posición del rango de movimiento (por ejemplo, con la articulación a unos pocos grados de la extensión completa) es suficiente? Resulta que también existe lo que se conoce como especificidad del ángulo de la articulación, que sostiene que las ganancias de fuerza son específicas para el ángulo en el que se entrene la articulación, con menores transferencias a los ángulos adyacentes. Según esto sería necesario, por tanto, entrenar la articulación en diferentes ángulos para ganar fuerza en todo el rango de movimiento si se emplean contracciones isométricas exclusivamente.

Si puedes responder a estas preguntas, por favor deja tu comentario.

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