lunes, junio 22, 2009

Evidencia y Tradición: Los libros son útiles (Parte IV)

Nota: Esta es la quinta entrada de la serie Evidencia y Tradición. Por favor consulta las entradas anteriores (incluyendo la Introducción) para que te enteres del contexto y de lo ya dicho.

En una entrada anterior de esta serie manifesté mi opinión de que la ciencia es difícil. La adopción de la práctica basada en la evidencia (PBE), como he dicho anteriormente, requiere de conocimientos y destrezas que muchos, en la actualidad, no poseen o no cultivan, y por lo tanto propuse que en estas circunstancias se podría simplemente ver a la evidencia como información, no como algo que implica modificar sustancialmente la forma en la que uno ejerce su profesión.

Relacionado con esto último, muchos libros modernos son un buen ejemplo de que se puede utilizar la evidencia como información. Cientos de libros publicados en los últimos años se han empeñado en recopilar la evidencia disponible sobre temas específicos. Estos libros por lo general están identificados como "X basada en la evidencia" o "X: un enfoque basado en la evidencia"; esa caracterización por lo general es mencionada explícitamente en el título del libro, o menos prominentemente en su contraportada, prólogo o prefacio. En esta clase de libros, los autores han hecho una buena parte del trabajo que de otra manera el profesional por sí mismo tendría que hacer: han realizado una búsqueda exhaustiva en la literatura científica, han valorado lo que han encontrado, han llegado a conclusiones y --en muchos casos-- suministran recomendaciones concretas sobre qué, o qué no, hacer.

Aunque es cierto que para el momento que los libros llegan a las manos de los lectores la información contenida puede tener 2, 3, 4 o 5 años años de antigüedad, si comparamos eso con los 15 o 20 años que hay de brecha entre la evidencia y la práctica*, ese lapso de relativamente pocos años sin duda se torna ventajoso.

(* He encontrado alusiones a esta brecha ["evidence gap"] en muchos lugares, pero no sé exactamente dónde se originó. Un ejemplo es esta carta al editor publicada en la revista Physical Therapy [PTJournal]).

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