lunes, noviembre 17, 2008

Insuficiencia activa e insuficiencia pasiva

Uno de los factores que determinan la capacidad de un músculo para generar fuerza es la relación longitud-tensión del músculo. La relación longitud-tensión dicta que la magnitud de la fuerza que el músculo puede generar disminuye a medida que su longitud se acorta, y se incrementa a medida que se alarga (se estira).

Oatis [2008, página 55] describe varios ejemplos de la relevancia clínica de este hecho. Citaré uno muy interesante:
Los músculos de la muñeca y de los dedos proveen un ejemplo vívido de cómo la efectividad de los músculos cambia cuando están estirados o acortados. Es difícil hacer un puño fuerte cuando la muñeca está flexionada debido a que los músculos flexores de los dedos están tan acortados que producen fuerza insuficiente. Este fenómeno es conocido como insuficiencia activa. La inspección de la posición de la muñeca cuando el puño es cerrado normalmente revela que la muñeca se encuentra extendida, estirando por tanto los músculos [flexores], incrementado su fuerza contráctil y evitando la insuficiencia activa.
Kisner y Colby [2007, página 44] dan otro ejemplo, en relación con el bíceps braquial:
Si [el bíceps braquial] se contrae y mueve el codo hacia la flexión y el antebrazo hacia la supinación a la vez que mueve el hombro hacia la flexión, se acorta hasta el punto conocido como insuficiencia activa, donde ya no se puede acortar más. [...] Cuando es completamente elongado se encuentra en una posición conocida como insuficiencia pasiva. Los músculos biarticulares o multiarticulares normalmente funcionan en la porción media de su excursión funcional, donde la relación longitud-tensión ideal existe.
Floyd [2006, página 59] da las siguientes definiciones simples de estos principios:
Cuando la longitud del músculo se acorta al punto de que no es capaz de generar o mantener la tensión activa, se ha llegado a la insuficiencia activa [del músculo]. Si el músculo opuesto se estira tanto que no puede alargarse más y permitir el movimiento, se llega a la insuficiencia pasiva. Estos principios son más fácilmente observables en los músculos biarticulares o multiarticulares cuando se intenta obtener un rango de movimiento completo en todas las articulaciones atravesadas por el músculo.
Enseguida, Floyd [2006] menciona otro ejemplo, uno clásico, de estos principios:
Un ejemplo ocurre cuando el recto femoral se contrae concéntricamente para flexionar la cadera y extender la rodilla al mismo tiempo. El músculo puede realizar completamente estas dos acciones por separado pero es insuficiente activamente para obtener el rango de movimiento completo en ambas articulaciones simultáneamente. De la misma forma, los músculos isquiocrurales usualmente no se estirarán lo suficiente para permitir tanto la flexión máxima de cadera como extensión máxima de rodilla; por tanto, ellos son insuficientes pasivamente. Como resultado de este fenómeno, es virtualmente imposible extender activa y completamente la rodilla cuando se empieza con la cadera totalmente flexionada, y viceversa.
No recuerdo que estos conceptos hayan sido nombrados de esta forma en clases, empleando los términos que se encuentran en la literatura. Aún así, debemos tener en cuenta que el principio de insuficiencia pasiva, sin ser mencionado en clases, entra en juego cuando realizamos estiramientos analíticos manuales pasivos (aquellos descritos por Henri Neiger y que estamos estudiando en este momento).


Bibliografía

Oatis, C. (2008). Kinesiology: The Mechanics and Pathomechanics of Human Movement(2da ed.). Philadelphia: Lippincott Williams & Wilkins.

Kisner, C., & Colby, L.A. (2007). Therapeutic Exercise: Foundations and Techniques(5ta ed.). Philadelphia: F.A. Davis Company.

Floyd, R.T. (2006). Manual of Structural Kinesiology(16ta ed.). Primis Online: McGraw-Hill.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada