domingo, enero 11, 2009

Sobre las fracturas de cadera en los ancianos

En el capítulo Hip Pathologies: Diagnosis and Intervention, publicado en el libro Pathology and Intervention in Musculoskeletal Rehabilitation(David Magee, James Zachazewski, William Quillen; 2008), Timothy L. Fagerson dedica una sección a las fracturas y dislocaciones de la cadera. Sobre las fracturas de la cadera (fracturas del fémur proximal), Fagerson dice lo siguiente (página 521):
Aproximadamente el 90% de las fracturas de la cadera resultan de una caída simple de baja energía. Los factores de riesgo más comunes para las caídas (y por consiguiente, para las fracturas de cadera) son edad, género, raza, institucionalización/hospitalización, co-morbilidades médicas (enfermedades cardiacas, infarto cerebral, demencia, fractura de cadera previa, osteoporosis), geometría de la cadera, medicación, densidad ósea y constitución corporal, dieta, fumar, consumo de alcohol, agua fluorinada, residencia urbana versus rural, y clima. Una caída resulta de reacciones de balance pobres y fuerza disminuida. La caída resulta en una fractura de cadera debido a que el hueso es más débil (usualmente osteoporótico), menor amortiguamiento está presente para la absorción de shock en los más ancianos, y porque los más ancianos tienden a caer sobre la cadera debido a su rapidez de marcha más lenta, mientras que los ancianos más jóvenes frecuentemente caen hacia delante con el brazo [extremidad superior] extendida, lo que resulta en una fractura de Colles en la muñeca.
Dos cosas: primero, nunca antes había visto una lista tan variada de factores de riesgo para las caídas y las fracturas de cadera y, segundo, me parece interesante lo que Fagerson dice acerca de cómo la rapidez de la marcha influye en el tipo de fractura que sufren los ancianos cuando caen; habría que investigar más sobre esto.

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