sábado, julio 25, 2009

El (inesperado) estado actual de la terapia física

Cuando me propuse empezar a estudiar terapia física --mi segunda carrera profesional--, yo tenía una noción de la terapia física que hoy, cuatro años más tarde y después de horas y horas de lectura, observación y reflexión, entiendo que era errónea*: yo pensaba que la terapia física era una profesión cuyas intervenciones, en su mayor parte, tendrían respaldo en las ciencias básicas y en la investigación científica y clínica, y en la cual la toma de decisiones sobre aspectos que tienen que ver con la salud de los pacientes --un asunto que consideraba, y aún considero, un tema muy, muy serio-- se podría efectuar con un buen grado de certeza y confianza.

Encontré un texto que coincide de forma exacta con la conclusión a la que yo he llegado transcurridos estos cuatro años, la cual es diametralmente opuesta a mi idea original. Este texto, expresado en forma concisa y autoritaria, fue escrito por Ann F. VanSant y pertenece al libro Therapeutic Exercise in Developmental Disabilities(Barbara Connelly, Patricia Montgomery; 3ra. ed., 2005). El texto original se puede encontrar en Google Books, en la página 1 del libro (el énfasis en negrita es mío):
En el mejor de los mundos, investigación suficiente guiaría el proceso de toma de decisiones y permitiría la práctica basada en la evidencia a lo largo de un rango más amplio de limitaciones funcionales y deficiencias de lo que es posible hoy. Cuando existe evidencia de la confiabilidad, validez, sensibilidad y especificidad de las pruebas y exámenes clínicos, aquellas con credenciales fuertes son las herramientas a escoger; y, cuando hay evidencia de la eficacia de un tratamiento, esa evidencia debe guiar nuestra práctica. Sin embargo, el estado actual de la ciencia clínica es tal que la eficacia de muchas pruebas e intervenciones aún está siendo examinada y continuará siendo examinada durante el curso de nuestra práctica profesional. A medida que las ciencias fundamentales provean mayor entendimiento, nuestros procedimientos clínicos serán refinados y validados. Tenemos una historia profesional de usar teorías en nuestra práctica clínica con poca evidencia que soporte su utilidad. Ahora hemos llegado un punto de inflexión en la práctica profesional al reconocer la necesidad de dirigirnos hacia una práctica basada en la evidencia y al alentar la investigación en torno a la efectividad de los tratamientos. Aún así, mucho de lo que hacemos actualmente todavía no ha sido investigado y continuamos dependiendo de modelos teóricos para la toma de decisiones. Debemos continuar evaluando nuestras intervenciones. [...]
En este punto de mis estudios estoy muy interesado en los aspectos profesionales y éticos de la terapia física y del cuidado de la salud en general. Que mi conclusión haya recibido confirmación de parte de este texto me sirve para situarme en esta profesión y saber qué esperar en el futuro y cómo conducirme, ahora que me falta relativamente poco tiempo para graduarme. Pienso que los estudiantes que recién están empezando sus estudios de terapia física también podrían estar interesados en saber en qué punto inician su travesía en esta profesión.

(* Ahora también comprendo que lo mismo que manifiesto hoy se podría decir de la medicina en general, tanto de aquella "ortodoxa" o "convencional" como de aquella que es llamada "complementaria", "alternativa", "holística" o "integral".)

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