Ya te conté que una cosa que vi en mi viaje a Buenos Aires fue que el uso de sandalias en esta época del año es prácticamente una regla en la ciudad: gente de todas las edades (infantes, niños, adolescentes, adultos jóvenes y adultos) las visten para desplazarse por las calles. También te dije que en Buenos Aires se camina bastante para llegar de un lugar a otro: 5, 10, 15 o más cuadras por vez.
Al pensar en esto recordé que hace algún tiempo leí un reporte de prensa que mencionaba un estudio que se había hecho para descubrir cómo las sandalias modifican la biomecánica de la marcha, y para determinar si estas modificaciones tienen repercusiones en la salud del pie y del tobillo y, ascendentemente, del resto del cuerpo. Consulté a Google y encontré información sobre esto inmediatamente.
Aquí los reportes en newswise, U.S.A. Today y WebMD. Acá en la revista BioMechanics y en el sitio web de American College of Sports Medicine (esta última y WebMD hablan también de los zapatos de taco alto). Los resultados de este estudio fueron ampliamente publicitados, como explica esta página de la Universidad de Auburn, que fue donde se realizó el estudio.
Relacionado con este tema, un poco de información sobre el uso de sandalias y los problemas ortopédicos que puede causar se puede encontrar en estas dos páginas, uno y dos, del sitio web de American College of Foot and Ankle Surgeons. Finalmente, "cinco razones por las cuales las sandalias son malas para los pies", según Leinster Clinic Biomechanics Lab.
En resumen, la comodidad que otorgan las sandalias justifica su uso casual en la playa y en los climas cálidos, pero una cosa diferente es utilizarlas todo el día y caminar distancias largas con ellas, ya que esto, como sugiere el estudio y el resto de recursos mencionados, podría resultar perjudicial para la salud.
Sería interesante preguntar a los porteños si tienen molestias en los pies y tobillos que podrían estar asociados al uso prolongado de las sandalias. Por lo pronto, yo sí noté que la gente tiende a flexionar los dedos de los pies con cada paso para "agarrar" la sandalia, como mencionan algunos de los artículos. Observé también abrasiones o cicatrices (en algunas casos muy notorias) en la piel de los pies y tobillos (particularmente sobre el calcáneo y el tendón de Aquiles) de una gran cantidad de personas, las que muy probablemente se deben al roce, el cual ocurre también con cada paso, de estas regiones de piel con los componentes de algunos tipos de sandalias.
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martes, enero 05, 2010
sábado, septiembre 27, 2008
Pronación y supinación en el tobillo y en el pie
Escribo esto hoy porque al sitio de práctica van muchos pacientes con problemas en el tobillo y pie, y en muchos de esos casos se indican ejercicios de dorsiflexión-plantiflexión y de inversión-eversión del pie. Yo había leído que el tobillo y el pie exhiben otros movimientos, sin embargo, esos movimientos normalmente no se discuten ni en las prácticas ni en clases, o sí se discuten pero de forma inconsistente.
Recurro nuevamente al libro de Kinesiología de Oatis para mencionar que el tobillo también tiene movimientos que han sido denominados como abducción y adducción, y pronación y supinación.
Oatis reconoce que "la terminología que se emplea para describir los movimientos del pie es confusa e inconsistente, pero que la consistencia está empezando a emerger en la literatura clínica y biomecánica." Oatis da las siguientes definiciones, que considera se están conviertiendo en la norma:
"Dado que los movimientos del pie son triplanares, pueden ser descritos como la suma de movimientos individuales en los tres planos, incluso si estos movimientos no pueden ocurrir independientemente", agrega la autora.
Estos movimientos triplanares, según Oatis, son la pronación y la supinación, y son definidos por la autora de la siguiente forma:
Recurro nuevamente al libro de Kinesiología de Oatis para mencionar que el tobillo también tiene movimientos que han sido denominados como abducción y adducción, y pronación y supinación.
Oatis reconoce que "la terminología que se emplea para describir los movimientos del pie es confusa e inconsistente, pero que la consistencia está empezando a emerger en la literatura clínica y biomecánica." Oatis da las siguientes definiciones, que considera se están conviertiendo en la norma:
- La dorsiflexión y la plantiflexión ocurren en el plano sagital en torno a un eje medial-lateral.
- La eversión y la inversión ocurren en el plano frontal en torno al eje longitudinal del pie, el cual yace dentro del segundo metatarsiano del pie.
- La abducción y la adducción ocurren en el plano transverso en torno a un eje longitudinal que atraviesa la pierna, típicamente descrito como paralelo al eje longitudinal de la tibia.
"Dado que los movimientos del pie son triplanares, pueden ser descritos como la suma de movimientos individuales en los tres planos, incluso si estos movimientos no pueden ocurrir independientemente", agrega la autora.
Estos movimientos triplanares, según Oatis, son la pronación y la supinación, y son definidos por la autora de la siguiente forma:
- Pronación: dorsiflexión, eversión y abducción combinadas
- Supinación: plantiflexión, inversión y adducción combinadas
Etiquetas:
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