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sábado, octubre 11, 2008

El cuidado inmediato de las lesiones ortopédicas agudas

Hace poco te conté que en Internet puedes encontrar capítulos de ejemplo de muchos libros.

Un capítulo que me bajé y que me parece espectacular es el titulado, "Immediate Care of Acute Orthopedic Injuries", del libro Therapeutic Modalities: The Art and Science (2007),escrito por Ken Knight y David Draper. Este libro está diseñado para los athletic trainers, que son profesionales que se especializan en el cuidado de las lesiones deportivas (he dicho algo sobre ellos aquí y allá).

En este capítulo (enlace directo a un archivo PDF de Adobe Reader), encontré muchísima información interesante, entre ella:
  • La clasificación de agudo, subagudo y crónico que nosotros empleamos para etiquetar el estado de una lesión y para especificar los procedimientos que se seguirán para su cuidado, es un poco simplona. Según expone el capítulo, el estado agudo puede subdividirse en más etapas que requieren diferentes tipos de cuidado: emergencia, inmediato y transicional.
  • En relación al ciudado que se le da a una lesión aguda, en la literatura en inglés he encontrado los procedimientos ICE, RICE y PRICE. El capítulo propone un cuarto procedimiento, RICES, que consiste en reposo (Rest), hielo (Ice), compresión (Compression), elevación (Elevation) y estabilización (Stabilization).
  • El propósito primordial al emplear hielo en el cuidado inmediato de una lesión no es prevenir la hinchazón, sino limitar la extensión de la lesión secundaria y de la inhibición neural. En el futuro hablaré más sobre esto de la lesión secundaria, que es otro concepto que he encontrado recientemente en unos cuantos libros y que me parece interesante.
  • El hielo es el mejor agente que se puede emplear en el ciudado inmediato de una lesión (con ciertas consideraciones que el capítulo menciona), mucho mejor que cualquier otro tipo de agente de crioterapia. El capítulo menciona que la aplicación de hielo puede extenderse hasta los 30 minutos, sin problemas (esto está relacionado en parte con lo que dije ayer).
  • Los autores no recomiendan la electroterapia en el cuidado inmediato de las lesiones. Es la primera vez que leo sobre este uso de la electroterapia, aunque hace poco alguien me dijo que la realizaba.
Interesante, ¿no?

Encuentras otros dos capítulos del libro en esta página (haz click en "Sample Materials"). He leído uno de ellos y me parece excelente también. Te recomiendo que te consigas este libro,si tienes interés en el cuidado de las lesiones deportivas.

viernes, octubre 10, 2008

Crioterapia: vasoconstricción y vasodilatación

Hace algún tiempo te conté que al parecer los baños de contraste no producen el efecto de "bombeo circulatorio" que mucha gente cree que generan. Hoy tengo otro pedazo de información que desmitifica otra creencia que tenemos los estudiantes y profesionales.

Recurro nuevamente a los recursos que he empleado anteriormente (Cameron, 2008; Merrick, 2007) y consulto otro que no he mencionado previamente (Knight y Draper, 2008) para concluir que es incorrecta la creencia que corre de boca en boca de que "la crioterapia no debe ser aplicada por más de 15 a 20 minutos porque produce vasodilatación".

Merrick (página 245) da una explicación clara y convincente que no intentaré resumir aquí (el énfasis en negrita lo puse yo, al igual que el texto entre []):
A pesar de que la disminución hipotérmica de la perfusión es una certeza fisiológica bien documentada, todavía existe cierta confusión en torno a un fenómeno conocido como vasodilatación inducida por el frío (VDIF) [cold-induced vasodilation (CIVD)]. Cuando un vaso sanguíneo no-capilar [se realiza esta distinción porque los capilares no tienen pared muscular] es enfriado, la actividad del sistema nervioso simpatético causa que su pared de músculo liso se contraiga, lo que resulta en vasoconstricción que conduce a un decremento en el flujo sanguíneo. Si se le permite que permanezca hipotérmico, el estado de constricción del vaso se relaja levemente después de varios minutos debido a un decremento cíclico en la liberación de norepinefrina. Esto resulta en una ligera dilatación del vaso en relación con su estado de constricción, pero esta dilatación no devuelve el vaso a su diámetro normal de reposo y el flujo sanguíneo continúa siendo considerablemente inferior que el normal. Esta vasodilatación leve es cíclica, esto es, el vaso alternará entre un estado de constricción severa y un estado de constricción parcial mientras permanezca hipotérmico. Este fenómeno cíclico, a veces conocido como la respuesta oscilante [hunting response], frecuentemente es incorrectamente entendido como si se tratara de hiperperfusión inducida por el frío, en la cual la vasodilatación es un fenómeno activo que produce un diámetro vascular y un flujo sanguíneo mayores que los que son constatados durante el reposo. Esta concepción incorrecta es a veces utilizada como una razón para limitar los tratamientos con crioterapia a duraciones más cortas que 20 o 30 minutos, supuestamente para que el flujo sanguíneo no se incremente y no se magnifiquen los problemas inflamatorios.
Merrick sostiene que esta creencia está basada en una interpretación incorrecta de un estudio realizado por Lewis en 1930, y da una explicación al respecto que no reproduciré aquí. Knight y Draper ofrecen la discusión más completa que yo haya visto sobre este asunto, incluyendo una explicación de los experimentos realizados por Lewis. Lamentablemente, solo una parte del texto está disponible en Google Books y no puedo obtener todos los detalles.

"¡Pero si yo he visto que el área tratada con crioterapia se pone roja! ¡Eso es una señal certera de que se ha producido vasodilatación!", dirán algunos. Cameron dice lo siguiente (página 136) sobre esto (el énfasis en negrita lo puse yo):
A pesar de que el enrojecimiento de la piel que se produce por la aplicación de frío podría parecer una señal de VDIF, en realidad se piensa que es primordialmente el producto de un incremento en la concentración de oxihemoglobina en la sangre como resultado de un decremento en la disasociación de oxígeno-hemoglobina que ocurre con las temperaturas más bajas. Debido a que el enfriamiento reduce la disasociación oxígeno-hemoglobina, haciendo que menos oxígeno esté disponible para los tejidos, la VDIF no es considerada una forma efectiva de incrementar la entrega de oxígeno a un área.
Eso es. ¿Conoces tú algo sobre esto, algo que hayas leído en recursos confiables y actualizados?


Bibliografía

Cameron, M. (2008). Physical agents in rehabilitation: From research to practice(3ra. ed.). St. Louis: Saunders - Elsevier.

Knight, K., & Draper, D. (2008). Therapeutic modalities: The art and science. Philadelphia: Lippincott Williams and Wilkins.

Merrick. M. (2007). Physiological basis of physical agents. En Magee, D., Zachazweski, J., & Quillen, W. Scientific foundations and principles of practice in musculoskeletal rehabilitation(p. 238-254). St. Louis: Saunders - Elsevier.

sábado, septiembre 27, 2008

Crioterapia para la espasticidad (Parte II)

En la primera entrada que dediqué al tema del empleo de la crioterapia para disminuir temporalmente la espasticidad, no me tomé el tiempo de reproducir el texto del libro que explica los mecanismos fisiológicos que se han propuesto para explicar el fenómeno.

Un profesor manifestó interés por este asunto, por lo que hoy duplicaré el texto, que proviene del libro Physical Agents in Rehabilitation: From Research to Practice(3ra edición, 2008), escrito por Michelle H. Cameron.

En la página 137, se explica lo siguiente:
Cuando es aplicada apropiadamente, la crioterapia puede disminuir la espasticidad temporalmente. Se ha propuesto que dos mecanismos actúan secuencialmente para producir este efecto: primero, un decremento en la actividad de la neurona motriz gamma y luego, un decremento en la actividad del huso neuromuscular aferente y del órgano tendinoso de Golgi (OTG).
Una disminución en la amplitud del reflejo del tendón de Aquiles y en la actividad de electromiografía (EMG) integrada han sido observadas pocos segundos después de la aplicación de frío sobre la piel. Se piensa que estos cambios están relacionados con una disminución en la actividad de la neurona motriz gamma como una reacción refleja a la estimulación de los receptores cutáneos del frío. Esta respuesta rápida debe estar relacionada con la estimulación de estructuras cutáneas porque la temperatura de los músculos no puede disminuir después de un periodo de enfriamiento tan breve.
Después de un enfriamiento más prolongado, que dure entre 10 a 30 minutos, un decremento o eliminación temporales de la espasticidad y el clonus, depresión del reflejo del tendón de Aquiles, y una reducción en la resistencia al movimiento pasivo también han sido observados en algunos pacientes con espasticidad. Se piensa que estos cambios son causados por un decremento en la descarga de los husos neuromusculares aferentes y OTG como resultado de una disminución en la temperatura del músculo. Estos efectos tardíos generalmente persisten por 1 a 1-1/2 horas y por tanto pueden ser aprovechados en un tratamiento mediante la aplicación de crioterapia a las áreas hipertónicas por periodos de hasta 30 minutos anteriores a otras intervenciones para reducir la espasticidad durante actividades funcionales o terapéuticas.
El profesor, que tiene experiencia en el tratamiento de la espastidad, no conocía sobre este empleo de la crioterapia y se mostraba escéptico ante lo que dije en la primera parte. Yo no conozco nada sobre la espasticidad en particular o sobre la rehabilitación neurológica en general, así que me limito a citar el texto de Michelle H. Cameron.

Si te interesa investigar este fenómeno, te indico que el libro cita las siguientes referencias:
Knuttsson E, Mattsson E: Effects of local cooling on monosynaptic reflexes in man, Scand J Rehabil Med 52:166-168, 1969

Knuttsson E: Topical cryotherapy in spasticity, Scand J Rehabil Med 2:159-162, 1970

Hartvikksen K: Ice therapy in spasticity, Acta Neurol Scand 38:79-83, 1962

Miglietta O: Electromyographic characteristics of clonus and influence of cold, Arch Phys Med Rehabil 45:502-503, 1964

Miglietta O: Action of cold on spasticity, Am J Phys Med 52:198-205, 1973

Price R, Lehmann JF, Boswell-Bassette S, et al: Influence of cryotherapy on spasticity at the human ankle, Arch Phys Med Rehabil 74:300-304, 1993

lunes, septiembre 15, 2008

Crioterapia para la espasticidad (Parte I)

Nuevamente extraigo información que me pareció interesante del libro Physical Agents in Rehabilitation: From Research to Practice(3ra edición, 2008), escrito por Michelle H. Cameron.

Según Cameron (p. 137 y 139), la crioterapia puede ser empleada en algunos pacientes para reducir temporalmente la espasticidad debida a disfunciones de las neuronas motrices superiores. Esto se consigue con aplicaciones de frío de duración próxima a los 30 minutos en las áreas hipertónicas; la crioterapia produce un efecto de reducción de la resistencia pasiva del músculo debida a la espasticidad que puede durar 1 hora o más después de terminada la aplicación de frío, lo que es tiempo suficiente para realizar otras intervenciones terapéuticas como el ejercicios activos, estiramientos o actividades funcionales, o para el aseo del cuerpo.

Si te interesan más detalles (incluyendo los posibles mecanismos fisiológicos que se han propuesto para explicar este efecto), podrás encontrarlos en el libro. Yo añado únicamente que en esta aplicación también habría que tener en cuenta, naturalmente, las contraindicaciones y precauciones (incluyendo la posible presencia de sensibilidad alterada) que son normales de la crioterapia.

Hoy menciono esto porque en el hospital hemos visto en estos días varios casos de espasticidad que se procuran resolver temporalmente mediante movimiento (mediante técnicas que por el momento desconozco) y se me ocurre, por lo que te cuento hoy, que la crioterapia podría complementar o sustituir esas intervenciones en algunos casos.

martes, julio 29, 2008

¿Aplicación simultánea de ultrasonido y hielo?

Te anticipo que sobre este asunto tengo más dudas que certezas, pero me gustaría que lo leyeras y dejaras tus comentarios.

Algunos profesionales proponen la aplicación simultánea de ultrasonido terapéutico y hielo, empleando este último como medio de contacto entre el cabezal del ultrasonido y la piel del paciente. Sin embargo, no me queda claro en qué lesiones la aplican, durante qué fase de éstas (aguda, subaguda, crónica) y con qué objetivos.

Como se sabe, el ultrasonido terapéutico puede producir efectos térmicos o efectos no térmicos, y se puede "enfocar" a tejidos superficiales o a tejidos profundos, según los parámetros específicos que se empleen para la generación de las ondas. En la aplicación simultánea de ultrasonido y hielo, desconozco también cuál de esos dos efectos es el que se busca y a qué profundidad.

Cameron [2009] no expone este uso simultáneo de ultrasonido y hielo, pero sí menciona que la aplicación de hielo previa a la aplicación de ultrasonido reduce el incremento de temperatura que el ultrasonido con fines térmicos produciría en los tejidos profundos. Knight y Draper [2008] dan una explicación similar (lo puedes ver en Google Books) y tampoco mencionan el uso simultáneo de los dos agentes físicos. De esta forma, pienso, si lo que se busca son los efectos térmicos del ultrasonido en los tejidos profundos, la aplicación concurrente de hielo posiblemente los dificulte o anule.

Al mismo tiempo, Cameron recomienda tener cuidado con la aplicación de ultrasonido con fines térmicos después de la aplicación de hielo, ya que éste último reduce el nivel de sensibilidad al calor incluso en los tejidos profundos. Por motivos de seguridad del paciente es importante que su sensibilidad al calor esté intacta durante la aplicación de muchos agentes físicos, incluyendo el ultrasonido. Esto podría indicar que la aplicación simultánea de ultrasonido con fines térmicos y hielo podría llegar a ser, también, riesgosa. Sin embargo, me parece lógico pensar que este riesgo es inexistente si se emplea el ultrasonido con fines no térmicos.

El medio de contacto que normalmente se utiliza en la aplicación de ultrasonido terapéutico es un gel; también se puede emplear agua (con la parte del cuerpo a tratar y el cabezal del ultrasonido sumergidos en un contenedor de agua líquida). El hielo es una sustancia sólida, por lo que a mí se me ocurre que hacer vibrar al cabezal contra el hielo sólido podría producir daños en este componente esencial, y costoso, del aparato generador de ultrasonidos.

Me encantaría que me ayudaras a eliminar las dudas que tengo sobre este asunto, si conoces algo al respecto.


Bibliografía

Cameron, M. (2009). Physical agents in rehabilitation: From research to practice (3ra. ed.). St. Louis: Saunders-Elsevier.

Knight, K. & Draper, D. (2008). Therapeutic modalities: The art and science. Philadelphia: Lippincott Williams & Wilkins.

lunes, julio 14, 2008

Los agentes físicos y su empleo

Mark A. Merrick, en el libro Scientific Foundations and Principles of Practice in Musculoskeletal Rehabilitation(Magee, Zachazewski y Quillen, 2007), manifiesta lo siguiente:
Los agentes físicos, incluyendo el frío, el calor, el sonido, la luz, la diatermia, las corrientes eléctricas, el LASER, el masaje y la compresión, representan un conjunto formidable de herramientas en manos de un profesional conocedor y experimentado. Usados con la técnica apropiada y en las circunstancias correctas, esas herramientas tienen el potencial para afectar significativamente el desenlace de un paciente. Aún así, muchos profesionales no maximizan los beneficios del uso de los agentes físicos y algunos producen únicamente beneficios pequeños, mientras que otros incluso deciden no emplearlos un su práctica profesional.

A pesar de que son ciertamente comunes y familiares para los profesionales de la rehabilitación, los agentes físicos son usados de manera inapropiada un porcentaje significativamente grande de las veces. Frecuentemente son usados con una razón equivocada, en un momento inoportuno, con parámetros inadecuados, o como sustitutos de tratamientos más adecuados. Estos errores a menudo conducen a una eficacia pobre, la cual, a su vez, hace que sea difícil justificar el uso de estos agentes a otros profesionales, pacientes y proveedores de seguros de salud.
Mi opinión coincide completamente con la del autor. En el corto tiempo que llevo moneando estos "aparatos" (como los llamo cariñosamente) y observando y tomando nota de cómo otros los usan, me quedo generalmente con la impresión de que no los estamos usando correctamente.

Francamente pienso que esta es una debilidad que tenemos los estudiantes y profesionales de nuestro medio (al parecer pasa lo mismo en otros países, según nos cuenta el autor) y que es necesario que nos adiestremos mejor en su uso. Y para eso considero que no hay otra ruta posible que la verdadera comprensión de la fisiología del cuerpo humano y de los efectos que pueden tener los agentes físicos en ella.

Próximamente publicaré información extraída del libro que contradice, con fundamento, muchas de las prácticas que se observan cotidianamente.