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domingo, octubre 11, 2009

Blog recomendado: Laboratorio del Lenguaje

Como lo he dicho anteriormente, a pesar de que mis dudas en torno al empleo del español --mi lengua materna-- son varias, siempre me empeño en escribir con cuidado, poniendo atención a la forma en la que utilizo las palabras y estructuro las oraciones. La lingüística es algo que siempre me ha interesado, y quisiera poder dedicar más tiempo a su estudio.

Entre la veintena de blogs a los que estoy suscrito, uno que me parece particularmente destacado es uno que menciono, desde hace meses, en la sección de "Sitios Web Interesantes" que se muestra en la porción derecha de todas las páginas de este blog. Sospecho que, debido a su ubicación en este blog, ese enlace no ha recibido la atención que merece. Las últimas lecturas que he realizado en ese blog, interesantísimas todas, me sugieren que yo debo realizar una mención específica de él.

Se trata del blog Laboratorio del Lenguaje, el cual expone regularmente temas de índole lingüística relacionadas con la medicina y la ciencia. No describiré este blog aquí en este momento, con la idea de que entres y lo explores por cuenta propia de principio a fin; solo diré hoy que me parece fabuloso. Visítalo y suscríbete.

domingo, abril 26, 2009

¿Contracción "auxotónica"?

Ya te hablé de la contracción econcéntrica, un concepto que es mencionado en algunos libros en inglés pero que parece que no se conoce en el mundo de habla española (como expliqué en esa entrada). Hoy quiero hablar de un caso inverso: un concepto que se conoce en español pero que en inglés no se menciona mucho.

En un par de ocasiones se ha dicho en clases que existe un tipo de contracción muscular que se ha denominado contracción auxotónica. Durante los últimos 5 o 6 años he consultado decenas de libros en inglés, la mayoría publicados en Estados Unidos de Norteamérica, sobre anatomía y fisiología, anatomía funcional, biomecánica, cinesiología, fisiología del ejercicio, entrenamiento deportivo, fitness, rehabilitación física, ejercicio terapéutico, neurofisiología, entre otros temas --algunos de los cuales son considerados referencias clásicas y exhaustivas en su campo--, y nunca me he topado con una mención o definición de contracción auxotónica.

Si busco "auxotonic contraction" en Google Books (que es una búsqueda que no se limita a los libros publicados en E.U.A), encuentro 144 resultados, de los cuales apenas 15 han sido publicados en los últimos diez años (2000 - 2009), y apenas cinco en los últimos cinco años (2005 - 2009); adicionalmente, noto que la mayoría de esos libros tienen autores o editores europeos, o que hablan de auxotónico en el contexto de la fisiología cardiaca. De manera similar, una búsqueda en Google Scholar de la misma frase, restringida también a la última década, produce 26 resultados, y la mayoría tiene que ver con el corazón. En contraste, una búsqueda idéntica en Google Books reporta para las contracciones isométrica, concéntrica y excéntrica, 842, 667 y 692 resultados, respectivamente, entre los libros en inglés que han sido publicados en los últimos diez años.

Entre los 15 libros publicados en inglés en la última década que hablan de la contracción auxotónica y que son mostrados en Google Books, aparece el libro Biomechanics in Sport: Performance Enhancement and Injury Prevention, editado por Vladimir Zatsiorsky y publicado por el Comité Olímpico Internacional en el año 2000. El libro (lee el primer párrafo de la página 114, que es la que se muestra) habla brevemente de la contracción auxotónica y dice que el término auxotónico es utilizado por los investigadores europeos y rusos, y que ha sido planteado como una alternativa al término isotónico; esto podría explicar por qué es difícil encontrarlo en libros publicados en E.U.A. (de paso, el libro también explica por qué el término isotónico es inapropiado, que es algo que he argumentado en este blog). Es decir que estamos frente a un caso de diferencias entre el conocimiento y la terminología generados en Europa y aquellos producidos en E.U.A., como lo he planteado anteriormente (aquí y acá). Especulando, otros motivos que se me ocurren para que esto suceda pueden ser que la contracción auxotónica sea un concepto que en E.U.A. no se haya estudiado, que se haya descartado, o que se considere trivial.

En algún momento exploraré este asunto con mayor detenimiento. Sea cual sea la razón, y teniendo en mente que en nuestra región utilizamos preferentemente la información que proviene de Europa, lo que te cuento sobre las contracciones econcéntrica y auxotónica demuestra que, para tener un conocimiento más completo y balanceado en la terapia física, conviene consultar libros de diferentes procedencias (e idiomas).

jueves, marzo 26, 2009

Scaption: abducción en el plano de la escápula

Un término que se encuentra frecuentemente en las lecturas en inglés sobre la anatomía funcional y la rehabilitación del complejo del hombro es scaption.

El libro Therapeutic Exercise: Foundations and Techniques(Carolyn Kisner, Lynn Allen Colby; 5ta ed., 2007) da una definición de scaption que es breve y clara (página 487):
Elevación del Húmero a través del Plano de la Escápula

El plano de la escápula es descrito como 30º anterior al plano frontal. El movimiento del húmero en este plano es llamado popularmente scaption o abducción en el plano de la escápula. En este rango hay menos tensión en la cápsula y una mayor elevación es posible que en las elevaciones frontal o sagital puras. No son necesarias las rotaciones interna o externa del húmero para prevenir la compresión [de las estructuras del espacio subacromial] durante la elevación en scaption. Muchas actividades funcionales ocurren con el hombro orientado en este plano.
Puedes encontrar más información sobre scaption y la abducción en el plano de la escápula en los capítulos sobre la estructura y función del complejo del hombro de los libros de Oatis y de Levangie y Norkin que compartí contigo hace algún tiempo.

Recién hoy, mientras escribo esto, caigo en la cuenta de que scaption se forma mediante la unión de scapular + abduction. Nunca he visto una traducción de este término en español, pero sin mucho esfuerzo yo pensaría que en español se podría hablar de escapción. ¿Concuerdas conmigo?

sábado, marzo 21, 2009

En la terapia física, la terminología sí importa

Ayer en clases hubo una discusión sobre dos asuntos que he expuesto anteriormente en este blog: 1) la opinión de algunos investigadores de que los adjetivos "concéntrica" y "excéntrica" son inapropiados cuando se los aplica a la "contracción" del músculo esquelético, y 2) que se han propuesto alternativas al término "isotónico", el cual se emplea frecuentemente para agrupar a las contracciones concéntrica y excéntrica. Hoy quiero hablar sobre el asunto de la terminología en la terapia física y manifestar que, como estudiantes y profesionales, debemos empeñarnos en emplear siempre los términos adecuados (en clase también hubo opiniones divergentes en torno a lo que son las contracciones concéntricas, excéntricas e isométricas, pero trataré eso en otra entrada en el futuro).

Ya he dicho antes que es un hecho que la ciencia es un emprendimiento humano que es dinámico, que cambia, que se mueve, que crece. Aún así, en muchas instancias me he topado con el hecho de que muchas personas que otorgan la etiqueta de "ciencia" a la terapia física en realidad no quieren aceptar y asumir esa naturaleza dinámica, y prefieren conservar conceptos, términos y técnicas que tenían vigencia décadas atrás, asuntos que en la actualidad deben ser reconsiderados.

En la ciencia se busca la exactitud y la precisión, y se deja de lado la subjetividad. En la ciencia, así como el conocimiento se mueve y se expande, también lo hace la terminología, para ajustarse a esos cambios. La terminología es, por tanto, un reflejo de la exactitud, de la precisión y de la objetividad que se buscan en la ciencia. He mencionado muchos casos en este blog.

Para que podamos comunicarnos con nuestros colegas y otros profesionales, yo entiendo que los estudiantes debemos familiarizarnos con los términos que se emplean cotidianamente, sean estos apropiados o inapropiados, o sean actuales o caducos. Sin embargo, no comprendo por qué no se da espacio a la información nueva, incluyendo a la terminología. Si hay terminología inapropiada que todavía prevalece a pesar de que se han propuesto mejores alternativas con plena justificación, es justamente porque quienes la usamos (estudiantes y profesionales) no queremos abandonarla; otro factor para que esto suceda es el hecho de que no veamos la necesidad de estar al día en todo lo que tiene relación con nuestra rama, incluyendo la terminología.

Una cosa es el lenguaje coloquial del público en general, y otra cosa es el lenguaje que deben manejar los profesionales de una rama. Por ejemplo, en el lenguaje coloquial no se hace una distinción entre "velocidad" y "rapidez", o entre "distancia" y "desplazamiento", y esto realmente no tiene mayor trascendencia. En contraste, en la física (y en la biomecánica, que es un campo que nos interesa a los terapeutas físicos), esas palabras tienen significados específicos: "velocidad" no es lo mismo que "rapidez", "distancia" no es lo mismo que "desplazamiento". Aún así, en la conversación entre terapeutas físicos generalmente no se hace un esfuerzo consciente por emplear esos términos, ni muchos otros, según sus significados científicos. Si en la universidad, que se supone es el templo del conocimiento, no se enfatiza la importancia del uso correcto y actualizado de la terminología científica, no sorprende que en los intercambios entre estudiantes y entre profesionales no se manifieste la exactitud y la precisión de la ciencia.

En la ciencia la terminología importa. Si decimos que la terapia física es (o quiere ser) una ciencia, debemos aceptar que en la terapia física la terminología también importa.

miércoles, marzo 18, 2009

¿Qué es el dolor?

Los terapeutas físicos trabajamos cotidianamente con el dolor músculo-esquelético y de otros orígenes. Por esta razón, aparte de saber cómo tratarlo (cuando nos compete), los terapeutas físicos debemos saber muchas cosas acerca del dolor: qué es, cómo se genera, cómo se recepta, cómo se transmite, cómo se percibe, etc. Empecemos simplemente con la definición del dolor.

Sin duda todas las personas hemos sentido dolor en algún momento y podríamos formular una definición del dolor basadas en nuestras experiencias, utilizando palabras sencillas. Sin embargo, los profesionales deberíamos manejar, como es natural, una definición del dolor que sea más formal y precisa.

La Asociación Internacional para el Estudio del Dolor (International Association for the Study of Pain, IASP) define al dolor de esta forma:
Una experiencia sensorial y emocional no placentera asociada con daño tisular real o potencial, o descrita en términos de tal daño.
Esta definición del dolor, acompañada por una explicación (descomposición) detallada, se puede encontrar en esta página de la IASP. Allí se encuentran definiciones de otros términos asociados con el dolor, entre ellos alodinia, analgesia, hiperalgesia y nociceptor.

Aparte de esto, algunas de las cosas que los terapeutas físicos deberíamos saber y entender sobre el dolor son:
  • Las dimensiones del dolor propuestas por Melzack y Casey: sensorial-discriminativa, motivacional-afectiva y cognitiva-evaluativa.
  • Tipos de dolor: agudo y crónico.
  • Cómo se estudia al dolor, incluyendo los modelos animales de la nocicepción.
  • La neurobiología del dolor: recepción, transmisión, modulación, facilitación, inhibición, neurotransmisores, etc.
  • La teoría de la compuerta del dolor de Melzack y Wall.
  • El sistema opioide endógeno.
  • El tratamiento del dolor: farmacológico (para estar informados) y no-farmacológico (para emplearlo).
  • Cómo evaluar la naturaleza y severidad del dolor.
Yo pienso que el dolor es un tema tan importante para los terapeutas físicos que debería recibir atención especial en nuestros programas de estudio. En mi opinión, la cobertura del dolor idealmente debería ser más extensa que aquella que se recibe en los cursos de anatomía y fisiología; incluso podría llegar a ser una materia por sí misma. Fue interesante descubrir que la IASP ha delineado un currículo de lo que un curso sobre el dolor debería cubrir para las carreras de terapia física y terapia ocupacional (la lista de temas es mucho más extensa que la que yo doy). Asimismo, fue interesante enterarme de que existe un capítulo de la IASP en el Ecuador y que también hay capítulos de la IASP en muchos otros países de Latinoamérica.

martes, noviembre 04, 2008

La "discapacidad" y los significados sociales

Me topé con un texto, a mi parecer muy interesante, que discute los significados sociales de muchas palabras asociadas con la discapacidad, empezando por este mismo término. Apenas algunas de las denominaciones y definiciones analizadas son persona discapacitada y persona con discapacidad; persona con desafío físico y persona especial; normal y anormal; superar una discapacidad; pasividad y control; ser víctima de, sufrir y tener una discapacidad; y estar confinado en y ser usuario de una silla de ruedas.

El texto fue escrito por Simi Linton, una escritora estadounidense, y pertenece a su libro Claiming Disability: Knowledge and Identity. Puedes leer el texto del capítulo "Reassigning Meaning" en Google Books y en este archivo PDF (en este archivo, la discusión empieza en la página 6).

Esta lectura refuerza lo que se ha dicho varias veces en clases, que lo semántico es muy importante a la hora de hablar o discutir sobre la discapacidad. Esta lectura puede ayudarte a concretar algunos conceptos que hasta ahora han sido abstractos, y también te puede hacer caer en la cuenta de por qué algunas denominaciones que se emplean cotidianamente, incluso aquellas "gentiles" o "bien intencionadas", son simplemente inapropiadas.

Me cuentas qué opinas.

sábado, septiembre 20, 2008

Ejercicio "isotónico"

Anteriormente te he dicho que algunos expertos consideran que la terminología que se emplea cotidianamente para describir las contracciones musculares es inapropiada. Hoy quiero hablar sobre otro término que es empleado frecuentemente y que algunos expertos han propuesto que sea reconsiderado.

En clases y en las prácticas se distingue entre la contracción isométrica y la contracción isotónica. Las definiciones simples que se dan (o se asumen) son que la contracción muscular isométrica es aquella que no produce movimiento articular, mientras que la contracción muscular isotónica es aquella que sí produce movimiento articular. Para mucha gente, las contracciones concéntricas y excéntricas son, por tanto, isotónicas.

Por "iso-tónica" también se entiende a la contracción en la cual el músculo ejerce una "tensión constante". Según esta definición, ni la contracción concéntrica ni la excéntrica pueden ser consideradas isotónicas, porque, a pesar que la magnitud de la resistencia presentada al movimiento puede ser constante (como en el caso de una mancuerna de 15 libras), la biomecánica dicta que la magnitud de la fuerza (o tensión) ejercida por los músculos debe variar, en cada instante del movimiento, junto a la ventaja mecánica que tengan las articulaciones involucradas y a la relación de longitud-tensión de los músculos. Es decir que, aunque la resistencia aplicada externamente sea constante, los músculos no efectúan una tensión constante (su contracción no es "iso-tónica") a lo largo del arco de movimiento.

Siendo necesario diferenciar a la resistencia constante de la tensión constante, en lugar de describir a un ejercicio como isotónico, como es la costumbre, ahora se propone describirlo ya sea como ejercicio isoinercial (es decir, con resistencia constante) o como ejercicio dinámico con resistencia externa constante (en inglés, dynamic constant external resistance exercise, o DCER exercise).


Bibliografía

Fleck, S., & Kraemer, W. (2004). Designing Resistance Training Programs(3ra ed). Champaign: Human Kinetics.

Whiting, W., & Rugg, S. (2006). Dynatomy: Dynamic Human Anatomy. Champaign: Human Kinetics.

Kisner, C., & Colby, L.A. (2007). Therapeutic Exercise: Foundations and Techniques(5ta ed.). Philadelphia: F.A. Davis Company.

jueves, septiembre 04, 2008

Desconexión entre Europa y E.U.A, también en los términos

Hace algún tiempo te comenté sobre la desconexión que pienso que existe entre los Estados Unidos de América y Europa.

Hasta donde he podido ver, en Ecuador le paramos más bola a lo que viene de Europa que a lo que viene de Norteamérica, a pesar de nuestra proximidad geográfica con esta última región. Sospecho que en Argentina, Chile y otros países de nuestra región pasa lo mismo.

¿Es lo mismo la Kinesiología de Norteamérica que la Kinesiología de Latinoamérica? En algunos países de Latinoamérica, la Kinesiología es equiparada a la rehabilitación física; es decir, para muchos en nuestra región, ser "kinesiólogo" es lo mismo que ser "terapeuta físico" o incluso que "médico fisiatra".

En Norteamérica, la Kinesiología no es lo mismo que la Terapia Física, peor aún que la Fisiatría; la Kinesiología es, a secas, "el estudio del movimiento humano", no necesariamente del movimiento patológico que puede requerir rehabilitación. A la Kinesiología de Norteamérica le puede interesar más el movimiento humano normal, en sus aspectos anatómicos, fisiológicos, bioquímicos, biomecánicos, psicológicos y sociales. Un kinesiólogo, después de pasar por educación formal adicional, se especializa para trabajar como profesor de educación física, entrenador deportivo, fisiólogo o científico del ejercicio, o incluso como terapeuta físico.

De lo que he podido ver, para algunas personas en Ecuador (y probablemente en otros países de nuestra región), la Fisioterapia no es lo mismo que la Terapia Física: la Fisioterapia, según estas personas, tiene que ver únicamente con el empleo terapéutico de los denominados agentes físicos (el agua, el calor, el frío, el ultrasonido, las ondas electromagnéticas, entre otras). Es decir que la Terapia Física, que contempla también otros tipos de intervenciones (ejercicio terapéutico, movilizaciones, manipulaciones, masajes, entre otras), incluye a la Fisioterapia; para esas personas no se trata, por tanto, de dos términos intercambiables.

En Norteamérica, los agentes físicos se llaman de la misma forma, physical agents, o bien therapeutic modalities. Allí, la Terapia Física que nosotros conocemos recibe el mismo nombre, Physical Therapy, y es equivalente a la Physiotherapy de Inglaterra.

Cuestión de términos, solo eso. ¿O no?

miércoles, agosto 06, 2008

¿Contracción muscular, acción muscular, o...?

Lo que sigue es un resumen del artículo Terminology for contractions of muscles during shortening, while isometric, and during lengthening, de John A. Faulkner, publicado en Journal of Applied Physiology, en el año 2003, con algunas adaptaciones al idioma español.

En los campos de la biomecánica, la fisiología y la ciencia del ejercicio, el término contracción se emplea para definir la activación de los músculos. El diccionario de la Real Academia Española no da definiciones específicas de contracción o de contraer/contraerse en referencia a la actividad de los músculos (al menos en la edición en línea que consulté), pero sí menciona que contraer/contraerse es "estrechar, juntar algo con otra cosa; reducirse a menor tamaño."

Desde hace aproximadamente 80 años, los investigadores conocen que un músculo es capaz de generar fuerza en tres circunstancias: 1) mientras la longitud del músculo, de extremo a extremo, se acorta, 2) mientras su longitud se alarga, y 3) mientras su longitud permanece fija. Por este motivo, algunos investigadores y autores consideran que el término contracción, que según su uso cotidiano implicaría necesariamente la reducción de la longitud del músculo, no es adecuado para abarcar esas tres posibilidades. Algunos autores, por tanto, proponen hablar de acción muscular en lugar de contracción muscular, pero esta iniciativa no ha sido acogida y en su lugar se ha preferido seguir usando el término contracción, pero modificándolo por los adjetivos concéntrica (cuando el músculo se acorta), excéntrica (cuando se alarga) e isométrica (cuando conserva una longitud fija).

Sin embargo, el empleo de los adjetivos concéntrico y excéntrico no complace a algunos autores e investigadores, ya que concéntrico quiere decir "que tiene el mismo centro", y excéntrico, "que está fuera del centro, o que tiene un centro diferente; de caracter raro, extravagante", y estos adjetivos no describen adecuadamente la actividad de los músculos esqueléticos. A pesar de ser considerados completamente inapropiados por muchos, el empleo de estos términos predomina hasta hoy.

También desde hace algún tiempo otros investigadores y autores proponen que se mantenga el empleo de contracción muscular, debido a que su uso se ha arraigado, pero que se la redefina como "la activación de un músculo y la generación de fuerza de parte de éste", eliminando la noción de que el músculo se acorta durante el proceso. En referencia al estado de la longitud, o métrica, del músculo, proponen el empleo de los prefijos mio (más corto), plio (más largo), e iso (igual). La terminología propuesta por este grupo de profesionales, por tanto, está compuesta por contracciones miométricas, contracciones pliométricas y contracciones isométricas.

Sin embargo, Faulkner concluye que la mejor terminología posible, porque da inmediatamente una idea clara de lo que ocurre, es (intentando traducirla al español): contracción con acortamiento (shortening contraction), contracción con alargamiento (lengthening contraction), y contracción isométrica.

Me parece que esta última terminología es la que más sentido tiene, pero ¿piensas tú que será adoptada por la literatura y por aquellos que la usarían cotidianamente?

lunes, julio 14, 2008

¿Contraindicaciones absolutas y contraindicaciones relativas?

Kenneth Knight y David Draper, en su libro Therapeutic Modalities: The Art and Science (2008), me hacen caer en la cuenta de algo obvio.

En referencia a los agentes físicos, Knight y Draper manifiestan que es incorrecto hablar de contraindicaciones absolutas y de contraindicaciones relativas, argumentando que contraindicación quiere decir que un agente físico simplemente "no se debe no usar" en una determinada situación; por lo tanto, decir contraindicación absoluta es redundante. Simultáneamente, decir contraindicación relativa no tiene sentido, ya que es imposible no usar un agente físico "relativamente". Los autores sostienen que los términos correctos son contraindicación (a secas) y precaución, respectivamente.

He visto que otros libros en inglés utilizan estos dos últimos términos. Entre los libros en español, los libros de Martínez Morillo y Rodríguez Martín también utilizan contraindicación y precaución, pero otros libros emplean los términos que son considerados, por lo expuesto hoy, incorrectos. Intentemos usar los términos apropiados en clases y en la práctica diaria.