"Expertise" es una palabra del inglés para la cual yo, hasta hoy, no conocía una traducción al español que recogiera las mismas connotaciones. En alguna parte vi que se utilizaba "experticia" como traducción de "expertise", pero ese término no me convencía; de hecho, hoy consulté el diccionario en línea de la Real Academia Española (RAE) y encontré que "experticia" significa, en Venezuela, "prueba pericial", lo que no corresponde a lo que yo esperaba.
Una consulta en WordReference.com me aproximó a una traducción de "expertise" que sí me convence: "pericia" (una pequeña pista me daba ya la RAE en la definición de "experticia" que mencioné hace un instante). La RAE, en su diccionario en línea, define "pericia" como "sabiduría, práctica, experiencia y habilidad en una ciencia o arte". Nótese que la "experiencia" es parte de la "pericia": esto es, la "pericia" es algo que es más grande que la "experiencia".
Esta entrada fue inspirada porque en algún lugar (que no recuerdo en este momento) leí que se decía que "expertise is not the same as experience", esto es, "la pericia no es lo mismo que la experiencia". Con esto se daba a entender que uno puede tener mucha "experiencia" en algo, pero no necesariamente mucha "pericia" (que es el conjunto de sabiduría, práctica, experiencia y habilidad). Es decir, uno puede haber pasado décadas "acumulando experiencia", haciendo las cosas de una manera determinada año tras año, cuando en realidad uno podría haber obtenido mejores resultados haciéndolas de una forma diferente. Simultáneamente, se podría entender que una persona con menos "recorrido" puede tener más "pericia" que alguien más "experimentado". Para ilustrar este trabalenguas, basta que pensemos en el habilidosísimo Leo Messi, quien, desde edades tempranas, era evidentemente mejor jugador que otros de mayor edad y muchos más años de trayectoria profesional.
En sintonía con esto, también sé que hay quienes sugieren que el adagio "la práctica hace la perfección" debería precisarse, de tal forma que quede así, "la buena práctica hace la perfección", y que de esa forma se resalte el hecho de que la obtención de resultados óptimos requiere el empleo de estrategias y acciones correctamente escogidas, y que cualquier tipo de práctica en realidad no es suficiente.
En definitiva, en lugar de que se requiera "experiencia" en un postulante a un trabajo o puesto, ¿no se debería buscar "pericia" en esa persona?
Mostrando entradas con la etiqueta inglés. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta inglés. Mostrar todas las entradas
sábado, septiembre 11, 2010
sábado, enero 02, 2010
Resultados de la encuesta sobre idiomas que les conviene conocer a los terapeutas físicos
Hace más o menos un mes formulé en este blog una encuesta sobre los idiomas que les conviene conocer a los terapeutas físicos. La encuesta está ahora cerrada, y aunque el número de votos no fue grande, los resultados son más o menos lo que se podía anticipar. De un total de 25 votos:
- Inglés: 60% (15 votos)
- Francés: 24% (6 votos)
- Alemán: 8% (2 votos)
- Chino: 4% (1 voto)
- Japonés: 4% (1 voto)
- Italiano, portugués y ruso: 0% (0 votos)
sábado, noviembre 28, 2009
Idiomas para los terapeutas físicos: ¿Cuál conviene?
En varias entradas anteriores te he mencionado que he encontrado diferencias en el conocimiento y en la práctica de la terapia física entre las diferentes regiones del mundo, y en otras entradas también he compartido contigo mi opinión personal de que conocer inglés le permite a uno ampliar sus conocimientos de terapia física.
Durante los últimos años yo he intentado estudiar varios idiomas extranjeros, pero la verdad es que no he llegado muy lejos; finalmente, el inglés es el único idioma extranjero que manejo en un nivel satisfactorio. Estoy considerando empezar a estudiar seriamente un segundo idioma extranjero en los próximos meses, principalmente con la idea de utilizarlo para adquirir nuevo conocimiento en la terapia física. En este momento me inclino por el alemán o el francés, en ese orden, ya que he encontrado una gran cantidad de recursos en esos idiomas que quisiera aprovechar.
¿Tú qué opinas? ¿Qué idioma, aparte del español, piensas que le conviene conocer al terapeuta físico de nuestra región para redondear su conocimiento de su profesión? En la parte derecha de la pantalla he colocado una encuesta con varias opciones de idiomas, ordenadas alfabéticamente; te invito a que votes y a que dejes un comentario en esta entrada explicando por qué consideras que el idioma que escogiste puede ser útil para el terapeuta físico. Me encantaría que participaras en esta encuesta, la cual estará abierta hasta el 31 de diciembre de este año.
Durante los últimos años yo he intentado estudiar varios idiomas extranjeros, pero la verdad es que no he llegado muy lejos; finalmente, el inglés es el único idioma extranjero que manejo en un nivel satisfactorio. Estoy considerando empezar a estudiar seriamente un segundo idioma extranjero en los próximos meses, principalmente con la idea de utilizarlo para adquirir nuevo conocimiento en la terapia física. En este momento me inclino por el alemán o el francés, en ese orden, ya que he encontrado una gran cantidad de recursos en esos idiomas que quisiera aprovechar.
¿Tú qué opinas? ¿Qué idioma, aparte del español, piensas que le conviene conocer al terapeuta físico de nuestra región para redondear su conocimiento de su profesión? En la parte derecha de la pantalla he colocado una encuesta con varias opciones de idiomas, ordenadas alfabéticamente; te invito a que votes y a que dejes un comentario en esta entrada explicando por qué consideras que el idioma que escogiste puede ser útil para el terapeuta físico. Me encantaría que participaras en esta encuesta, la cual estará abierta hasta el 31 de diciembre de este año.
sábado, julio 18, 2009
"Come frutas y vegetales.... y aprende inglés"
Todos a estas alturas sabemos que comer frutas y vegetales* es bueno para la salud: es una idea que se ha arraigado en la mente de la población mundial contemporánea, o al menos en la mente de los pobladores de nuestros países, de los países desarrollados y probablemente de aquellos de otras regiones del mundo. Aún así hay personas que escogen no alimentarse con frutas y vegetales, por diversos motivos; otros no pueden hacerlo por temas que tienen que ver con el acceso a esta clase de alimentos; y, naturalmente, es posible que haya personas que, por su condición de salud específica, no deban consumir frutas o vegetales (intolerancia a la fructosa, gastritis, alergia, entre otros... algún médico o nutricionista, ¡ayúdeme aquí!).
En contraste, ¿llegará alguna vez el día en el que se arraigue la noción de que saber inglés es bueno para todos los profesionales que se desenvuelven en ramas relacionadas con la ciencia, como es el caso de la terapia física? A diferencia de lo que ocurre con el consumo de frutas y vegetales, se me hace difícil pensar que entre los pobladores de los países a los que va dirigido este blog haya problemas de acceso al inglés, y tampoco se me ocurre alguna contraindicación para saber inglés; el no hacerlo es, en estas circunstancias, netamente un tema de elección personal.
Ya son algunas las ocasiones en las que he recibido comentarios de este tipo (la más reciente aquí; no puedo saber si estos comentarios provienen de la misma persona o más de una):
Seguiré presentando información que considero valiosa, ya sea en inglés o en español (quien sabe, talvez en otros idiomas en el futuro, como planteaba un lector en los comentarios de esta entrada). No desistiré en mi recomendación: ¡Vamos, aprende inglés! ¡Es bueno para ti!
(* Se entiende que hablo de aquellas en buen estado, debidamente aseadas, sin contaminantes.)
En contraste, ¿llegará alguna vez el día en el que se arraigue la noción de que saber inglés es bueno para todos los profesionales que se desenvuelven en ramas relacionadas con la ciencia, como es el caso de la terapia física? A diferencia de lo que ocurre con el consumo de frutas y vegetales, se me hace difícil pensar que entre los pobladores de los países a los que va dirigido este blog haya problemas de acceso al inglés, y tampoco se me ocurre alguna contraindicación para saber inglés; el no hacerlo es, en estas circunstancias, netamente un tema de elección personal.
Ya son algunas las ocasiones en las que he recibido comentarios de este tipo (la más reciente aquí; no puedo saber si estos comentarios provienen de la misma persona o más de una):
Buena la información que presentas, pero no ayudas a la gente.En primer lugar, estos comentarios me parecen contradictorios. Por un lado, los comentarios reconocen que la información es valiosa, pero al mismo tiempo sostienen que es inútil. En esta situación, yo me pregunto, ¿qué está fallando, la información o el que la lee? Si es buena información, ¿no conviene buscar la forma de aprovecharla? En segundo lugar, varias personas me han dicho lo contrario, que han podido utilizar efectivamente algunas cosas en inglés que he presentado, y eso me anima. Previamente he expuesto una buena cantidad de argumentos para presentar información en inglés en este blog: aquí, allá y acullá. Pienso que yo ya no tengo mucho más que decir sobre este asunto.
Seguiré presentando información que considero valiosa, ya sea en inglés o en español (quien sabe, talvez en otros idiomas en el futuro, como planteaba un lector en los comentarios de esta entrada). No desistiré en mi recomendación: ¡Vamos, aprende inglés! ¡Es bueno para ti!
(* Se entiende que hablo de aquellas en buen estado, debidamente aseadas, sin contaminantes.)
lunes, abril 13, 2009
"¿Por qué todo en este blog está en inglés?" (Parte II)
Un lector anónimo de este blog continúa preguntándose de qué sirve este blog si todo está en inglés, a pesar de que anteriormente ya presenté varios argumentos (en la primera parte de esta serie) para justificar mi elección de enfatizar el inglés en este blog. Aparentemente, mi explicación no ha sido contundente y no ha surtido el efecto que yo esperaba.
Respondiendo al lector anónimo: Yo no diría que mi intención con este blog es ayudar, diría que mi afán es proponer: proponer que estudiantes y profesionales de la terapia física nos empeñemos en obtener un conocimiento más variado, completo, científico y actualizado que el que he presenciado que se maneja en esta profesión en el corto tiempo que tengo como estudiante.
Se me hace difícil creer que haya tanta resistencia a aprender y utilizar el inglés. ¿Qué tan complicado puede ser? En mi país, cuya situación socio-económica debe ser muy similar a la del resto de países de la región, hay un instituto de inglés en cada esquina. En mi universidad, todos los estudiantes de todas las carreras deben aprobar un nivel intermedio de inglés para poder graduarse (en algunos casos, incluso deben estudiar una segunda lengua extranjera). Sé de profesionales de la terapia física que tienen 15, 20 o 25 años de experiencia, un trabajo (a veces dos o tres) al que deben dedicarse y una familia a la que deben mantener, que aún así toman cursos de inglés los fines de semana porque reconocen que el inglés es una herramienta indispensable para todo profesional que desee superarse, diferenciarse, sobrevivir en el campo laboral y, principalmente, dar un mejor servicio a sus pacientes/clientes. En mi país ahora se dice que saber un solo idioma extranjero (inglés, por ejemplo) ya no es suficiente para aspirar a posiciones laborales importantes. Supongo que en Europa esto es incluso más marcado, dada la proximidad de países que hablan idiomas distintos.
Lector anónimo: Sospecho que es probable que hayas encontrado aunque sea un poco de información que te llamó la atención en este blog pero que no pudiste aprovechar porque está en inglés. En Internet encontrarás millones de cosas muy valiosas en inglés que tampoco podrás aprovechar. ¿No crees que, personalmente, te convendría reforzar tu inglés, o empezar a estudiarlo?
Lector anónimo: ¿Sugieres que deje el inglés de lado en este blog para ayudar a la gente? ¿Que reproduzca aquí la información en español que la gente puede encontrar por sus propios medios? ¿Que no me preocupe si por constreñirnos al español escogemos voluntariamente estar atrasados? ¿Crees que eso realmente sería ayudar a la gente y a la profesión? ¿No crees que eso sería, más bien, perjudicarlas, perpetuando el atraso? En lo que se refiere a la actualidad de la información, hasta hace poco mi comparación del inglés con el español era principalmente subjetiva; recientemente presenté datos objetivos concretos que respaldan mi opinión. Eso, al parecer, tampoco resultó ser contundente.
En este blog yo presento información, es decir, yo propongo. La decisión de acoger o no esa información está en manos de cada uno.
Respondiendo al lector anónimo: Yo no diría que mi intención con este blog es ayudar, diría que mi afán es proponer: proponer que estudiantes y profesionales de la terapia física nos empeñemos en obtener un conocimiento más variado, completo, científico y actualizado que el que he presenciado que se maneja en esta profesión en el corto tiempo que tengo como estudiante.
Se me hace difícil creer que haya tanta resistencia a aprender y utilizar el inglés. ¿Qué tan complicado puede ser? En mi país, cuya situación socio-económica debe ser muy similar a la del resto de países de la región, hay un instituto de inglés en cada esquina. En mi universidad, todos los estudiantes de todas las carreras deben aprobar un nivel intermedio de inglés para poder graduarse (en algunos casos, incluso deben estudiar una segunda lengua extranjera). Sé de profesionales de la terapia física que tienen 15, 20 o 25 años de experiencia, un trabajo (a veces dos o tres) al que deben dedicarse y una familia a la que deben mantener, que aún así toman cursos de inglés los fines de semana porque reconocen que el inglés es una herramienta indispensable para todo profesional que desee superarse, diferenciarse, sobrevivir en el campo laboral y, principalmente, dar un mejor servicio a sus pacientes/clientes. En mi país ahora se dice que saber un solo idioma extranjero (inglés, por ejemplo) ya no es suficiente para aspirar a posiciones laborales importantes. Supongo que en Europa esto es incluso más marcado, dada la proximidad de países que hablan idiomas distintos.
Lector anónimo: Sospecho que es probable que hayas encontrado aunque sea un poco de información que te llamó la atención en este blog pero que no pudiste aprovechar porque está en inglés. En Internet encontrarás millones de cosas muy valiosas en inglés que tampoco podrás aprovechar. ¿No crees que, personalmente, te convendría reforzar tu inglés, o empezar a estudiarlo?
Lector anónimo: ¿Sugieres que deje el inglés de lado en este blog para ayudar a la gente? ¿Que reproduzca aquí la información en español que la gente puede encontrar por sus propios medios? ¿Que no me preocupe si por constreñirnos al español escogemos voluntariamente estar atrasados? ¿Crees que eso realmente sería ayudar a la gente y a la profesión? ¿No crees que eso sería, más bien, perjudicarlas, perpetuando el atraso? En lo que se refiere a la actualidad de la información, hasta hace poco mi comparación del inglés con el español era principalmente subjetiva; recientemente presenté datos objetivos concretos que respaldan mi opinión. Eso, al parecer, tampoco resultó ser contundente.
En este blog yo presento información, es decir, yo propongo. La decisión de acoger o no esa información está en manos de cada uno.
viernes, abril 10, 2009
Los libros en español: ¿una fuente de atraso?
Mi afán por el inglés en este blog no quiere decir que yo desprecie a mi lengua nativa, el español. Yo adoro al idioma español y siempre procuro emplearlo correctamente (aunque en este blog seguramente habré errado múltiples veces en el uso de algunas tildes, comas, conjugaciones y preposiciones, entre otras). Ese énfasis que pongo en el inglés tampoco quiere decir que yo piense que en nuestro idioma --o en otros, como el francés, el alemán, etc.-- no se produzcan cosas interesantes, o que debamos dejar de lado todos los idiomas por el inglés. Estoy al tanto de la existencia de recursos muy valiosos en otras lenguas, creaciones que no tienen equivalentes en inglés (rápidamente, un ejemplo: la atractiva colección de libros de fisioterapia en alemán de Springer).
La verdad es que yo simplemente veo al inglés como una herramienta para estar al día en la terapia física. Una parte de ese estar al día tiene que ver con la consulta de libros actualizados. En esta ocasión únicamente quiero distinguir entre los libros publicados en inglés y sus traducciones al español; no hablaré de otros recursos incluso más actualizados que los libros, o de libros en otros idiomas.
Yo no tengo idea de cuánto tiempo o esfuerzo puede tomar la traducción de un libro técnico de cientos de páginas de un idioma a otro, ni estoy al tanto de asuntos legales o económicos que impidan o retrasen la traducción de un libro. Sin embargo, me asombran los casos de libros en inglés cuyas traducciones al español nos llegan con 8 o 10 años de retraso, y que estas versiones en español sean rotuladas y vendidas como "novedades". He encontrado algunos ejemplos:
Aparte de la demora de las traducciones, hay que topar obligadamente el tema del precio de los libros traducidos. En varias ocasiones me han contado mis profesores que han gastado $100, $150 o $200 en la "última" edición del libro X, ¡solo para enterarse de que de la verdadera última versión en inglés, u otro libro similar o mejor, se puede conseguir en inglés a la mitad de precio!
Ya he explicado mis razones para hablar en este blog de recursos en inglés. Lo que digo hoy, mencionando algunos ejemplos concretos, expande y sustenta uno de mis argumentos más importantes.
La verdad es que yo simplemente veo al inglés como una herramienta para estar al día en la terapia física. Una parte de ese estar al día tiene que ver con la consulta de libros actualizados. En esta ocasión únicamente quiero distinguir entre los libros publicados en inglés y sus traducciones al español; no hablaré de otros recursos incluso más actualizados que los libros, o de libros en otros idiomas.
Yo no tengo idea de cuánto tiempo o esfuerzo puede tomar la traducción de un libro técnico de cientos de páginas de un idioma a otro, ni estoy al tanto de asuntos legales o económicos que impidan o retrasen la traducción de un libro. Sin embargo, me asombran los casos de libros en inglés cuyas traducciones al español nos llegan con 8 o 10 años de retraso, y que estas versiones en español sean rotuladas y vendidas como "novedades". He encontrado algunos ejemplos:
- La 3ra edición de Essentials of Strength Training and Conditioning
fue publicada en el 2008 en inglés; una traducción al español de la 2da edición, publicada originalmente en inglés en el 2000, nos llega recién en el 2007.
- En inglés, la 5ta edición del libro Therapeutic Exercise: Foundations and Techniques
fue publicada en el 2007, apenas dos años después del año de publicación, 2005, de la traducción de la 3ra edición, originalmente publicada en inglés en 1996 (casi 10 años antes).
- La 5ta edición en inglés del libro Anatomy and Human Movement: Structure and Function
es publicada en el 2006. En el 2007 se publica la traducción al español de la 3ra edición.
- El libro Manual of Structural Kinesiology
está en su 17ma edición en inglés, publicada en el 2008. En español tenemos la traducción, titulada Manual de Cinesiología Estructural, pero no sé a qué edición corresponde: probablemente a la 16ta (2006), 15ta (2003), 14ta (2000) o incluso a alguna más antigua.
- Y así otros...
Aparte de la demora de las traducciones, hay que topar obligadamente el tema del precio de los libros traducidos. En varias ocasiones me han contado mis profesores que han gastado $100, $150 o $200 en la "última" edición del libro X, ¡solo para enterarse de que de la verdadera última versión en inglés, u otro libro similar o mejor, se puede conseguir en inglés a la mitad de precio!
Ya he explicado mis razones para hablar en este blog de recursos en inglés. Lo que digo hoy, mencionando algunos ejemplos concretos, expande y sustenta uno de mis argumentos más importantes.
jueves, marzo 26, 2009
Scaption: abducción en el plano de la escápula
Un término que se encuentra frecuentemente en las lecturas en inglés sobre la anatomía funcional y la rehabilitación del complejo del hombro es scaption.
El libro Therapeutic Exercise: Foundations and Techniques
(Carolyn Kisner, Lynn Allen Colby; 5ta ed., 2007) da una definición de scaption que es breve y clara (página 487):
Recién hoy, mientras escribo esto, caigo en la cuenta de que scaption se forma mediante la unión de scapular + abduction. Nunca he visto una traducción de este término en español, pero sin mucho esfuerzo yo pensaría que en español se podría hablar de escapción. ¿Concuerdas conmigo?
El libro Therapeutic Exercise: Foundations and Techniques
Elevación del Húmero a través del Plano de la EscápulaPuedes encontrar más información sobre scaption y la abducción en el plano de la escápula en los capítulos sobre la estructura y función del complejo del hombro de los libros de Oatis y de Levangie y Norkin que compartí contigo hace algún tiempo.
El plano de la escápula es descrito como 30º anterior al plano frontal. El movimiento del húmero en este plano es llamado popularmente scaption o abducción en el plano de la escápula. En este rango hay menos tensión en la cápsula y una mayor elevación es posible que en las elevaciones frontal o sagital puras. No son necesarias las rotaciones interna o externa del húmero para prevenir la compresión [de las estructuras del espacio subacromial] durante la elevación en scaption. Muchas actividades funcionales ocurren con el hombro orientado en este plano.
Recién hoy, mientras escribo esto, caigo en la cuenta de que scaption se forma mediante la unión de scapular + abduction. Nunca he visto una traducción de este término en español, pero sin mucho esfuerzo yo pensaría que en español se podría hablar de escapción. ¿Concuerdas conmigo?
domingo, enero 25, 2009
"¿Por qué todo en este blog está en inglés?" (Parte I)
Hoy un lector anónimo me preguntó por qué lo que pongo en este blog siempre está en inglés. Agradezco al lector por su comentario pero a la vez quiero hacer algunas precisiones. Dado que esto podría ser de interés para otros lectores, lo incluyo como una entrada separada, en lugar de hacerlo como un comentario de la entrada anterior.
En este blog he dicho en varias ocasiones por qué pienso que el inglés es importante para los terapeutas físicos. Las entradas a las que me refiero son esta principalmente (con el cuento del cachito), pero también esa y aquella. Hoy resumiré lo que he dicho anteriormente, pero también agregaré otros argumentos.
En este blog he dicho en varias ocasiones por qué pienso que el inglés es importante para los terapeutas físicos. Las entradas a las que me refiero son esta principalmente (con el cuento del cachito), pero también esa y aquella. Hoy resumiré lo que he dicho anteriormente, pero también agregaré otros argumentos.
- En primer lugar, en este blog sí he suministrado información en español. Cuando un recurso interesante en inglés tiene una versión en español, menciono esa versión en primer lugar; de igual manera, cuando tomo prestado un texto de un libro o de un sitio web en inglés y lo utilizo como una cita o como un argumento para sustentar alguna opinión mía, en prácticamente todas las ocasiones he hecho el esfuerzo de traducir el texto al español. Son los recursos externos los que se encuentran mayormente en inglés.
- El inglés, nos guste o no, se está convirtiendo en el lenguaje universal en todos los campos, inclusive --y de una forma particular-- en el campo de la ciencia. La información que se genera en los países desarrollados para el consumo global se transmite en inglés, y no únicamente aquella que proviene de Estados Unidos y Canadá, sino también aquella que es emitida desde Europa y Asia.
- A pesar de nuestra vecindad con los Estados Unidos de Norteamérica y Canadá, los cuales son dos países que son importantes fuentes de información en el campo de la ciencia, la escuela de la Terapia Física que se practica en Latinoamérica es, predominantemente, la escuela francesa-española-argentina; pienso que nos conviene enterarnos también de la filosofía y del conocimiento de nuestros vecinos del norte. Tengamos en mente que la información de la escuela francesa-española-argentina ya nos llega, de forma natural, en las clases, en la práctica diaria y mediante la comunicación con nuestros colegas; por tanto, no nos vendría mal receptar información de otros orígenes y tendencias.
- Un grandísimo número de libros, sitios web y otros recursos en inglés no tienen equivalentes en español. Navegando por este blog uno puede tener una idea de la cantidad de información única, interesante, útil y novedosa que ha sido publicada en inglés y que, lamentablemente, no está disponible en español. Bastaría dar una ojeada a las entradas de las publicadoras para ver cuántos libros importantes existen en inglés que no han sido traducidos al español, o cuyas versiones en español están atrasadas en una o más ediciones (esto último significa que, sin razón, aprendemos y aplicamos conocimiento desactualizado).
- Relacionado con estos tres últimos puntos, no me parece ideal que siempre nos constriñamos a leer y estudiar los materiales en español y que dejemos sin explorar el inmenso mundo de información que está disponible en inglés. Ya he mencionado en diversas ocasiones la tremenda diferencia en la cantidad de información que se puede encontrar sobre un tema determinado en inglés, en comparación con la que se encuentra en español.
- En estas épocas modernas, me asombraría saber que el inglés no se enseñe en las escuelas, colegios y universidades en la misma forma que se imparten las matemáticas y la informática. El inglés, como esas dos materias, es una herramienta que simplemente conviene que sepamos cómo emplear.
miércoles, agosto 13, 2008
Acojamos todos al inglés... ¡Al idioma inglés, por supuesto!
La entrada de hoy está dedicada a mis compañeritos, entre ellos a la morena esmeraldeña que acabo de ver hoy por primera vez después de vacaciones.
Mientras escribo esto me viene a la mente lo que sucedía en la escuela y que siempre me causa gracia cuando lo recuerdo. Ubiquémonos en la hora del lunch (por mantener el tema de esta entrada; si prefieres, llámala "hora del refrigerio", "hora de la colación", "recreo", o como gustes). Todos los días había alguien que llevaba la funda de cachitos y que empezaba a comerlos frente a la atenta mirada de los compañeros. El primer "Oye, ¿me das un poco?" no demoraba en aparecer. En muchas ocasiones, el de los cachitos, no queriendo parecer egoísta, le extendía amigablemente la funda de cachitos al compañero, pero claro, asegurándose primero de que la funda estuviera lo suficientemente apretada en su puño como para que el compañerito pudiera apenas agarrar un fragmento de cachito... medio cachito, con suerte.
Mi intención con este blog es compartir información que me parece interesante. Seguramente habrás notado que prácticamente toda la información a la me refiero en este blog está en inglés. Libros, sitios web, artículos, videos, todos en inglés. No lo hago por malo; no soy como el de los cachitos, que te ofrece la funda pero que apenas te deja pellizcar una miga. Coincide que todo lo interesante que encuentro está en inglés.
Nos caigan bien o no los gringos, el inglés es el idioma en el que está escrita una gran porción de la información de nuestra rama que se encuentra en Internet, no exclusivamente la que proviene de los Estados Unidos de Norteamérica, sino también la que es publicada en Canadá o en Europa para consumo global. Lo queramos o no, el inglés es el idioma de la ciencia.
En nuestra profesión, la realidad es que, si nos llega información que nos parece novedosa, seguramente se trata de una traducción de un material originalmente escrito en inglés, o de material original en español pero que se ha fundamentado en libros, estudios o investigaciones publicadas en inglés.
De esta forma, yo opino que, si por cualquier motivo no sabes inglés, tu capacidad de obtener información novedosa es limitada. En un campo en el que la información no deja de emerger, que no sepas inglés podría llegar a significar que no estás haciendo lo mejor que podrías hacer por mejorar tus conocimientos, y por ende, por perfeccionar el servicio que das a tus pacientes/clientes.
No te digo que tienes que dominar el inglés (aunque no sería malo que llegues a hacerlo). En términos prácticos, basta que lo entiendas. Incluso si realmente no te interesa el inglés, te sugiero que al menos hagas un pequeño esfuerzo por comprenderlo. No necesitas conocer la gramática al derecho y al revés, ni aprender todos los verbos irregulares y los phrasal verbs; basta que puedas leerlo. No es necesario que sepas escribirlo o hablarlo para que obtengas un beneficio significativo (en mi caso, leer en inglés es más fácil que escribir, y mi inglés es muchísimo mejor cuando lo escribo que cuando lo hablo).
No veas al inglés como un molestoso requisito para graduarte; no lo tomes como un capricho de las autoridades de la universidad, ni como una estrategia suya para "sacar plata". Mira al inglés como una herramienta, una herramienta muy útil.
Queriendo sonar redudante deliberadamente, concluyo diciendo:
Mientras escribo esto me viene a la mente lo que sucedía en la escuela y que siempre me causa gracia cuando lo recuerdo. Ubiquémonos en la hora del lunch (por mantener el tema de esta entrada; si prefieres, llámala "hora del refrigerio", "hora de la colación", "recreo", o como gustes). Todos los días había alguien que llevaba la funda de cachitos y que empezaba a comerlos frente a la atenta mirada de los compañeros. El primer "Oye, ¿me das un poco?" no demoraba en aparecer. En muchas ocasiones, el de los cachitos, no queriendo parecer egoísta, le extendía amigablemente la funda de cachitos al compañero, pero claro, asegurándose primero de que la funda estuviera lo suficientemente apretada en su puño como para que el compañerito pudiera apenas agarrar un fragmento de cachito... medio cachito, con suerte.
Mi intención con este blog es compartir información que me parece interesante. Seguramente habrás notado que prácticamente toda la información a la me refiero en este blog está en inglés. Libros, sitios web, artículos, videos, todos en inglés. No lo hago por malo; no soy como el de los cachitos, que te ofrece la funda pero que apenas te deja pellizcar una miga. Coincide que todo lo interesante que encuentro está en inglés.
Nos caigan bien o no los gringos, el inglés es el idioma en el que está escrita una gran porción de la información de nuestra rama que se encuentra en Internet, no exclusivamente la que proviene de los Estados Unidos de Norteamérica, sino también la que es publicada en Canadá o en Europa para consumo global. Lo queramos o no, el inglés es el idioma de la ciencia.
En nuestra profesión, la realidad es que, si nos llega información que nos parece novedosa, seguramente se trata de una traducción de un material originalmente escrito en inglés, o de material original en español pero que se ha fundamentado en libros, estudios o investigaciones publicadas en inglés.
De esta forma, yo opino que, si por cualquier motivo no sabes inglés, tu capacidad de obtener información novedosa es limitada. En un campo en el que la información no deja de emerger, que no sepas inglés podría llegar a significar que no estás haciendo lo mejor que podrías hacer por mejorar tus conocimientos, y por ende, por perfeccionar el servicio que das a tus pacientes/clientes.
No te digo que tienes que dominar el inglés (aunque no sería malo que llegues a hacerlo). En términos prácticos, basta que lo entiendas. Incluso si realmente no te interesa el inglés, te sugiero que al menos hagas un pequeño esfuerzo por comprenderlo. No necesitas conocer la gramática al derecho y al revés, ni aprender todos los verbos irregulares y los phrasal verbs; basta que puedas leerlo. No es necesario que sepas escribirlo o hablarlo para que obtengas un beneficio significativo (en mi caso, leer en inglés es más fácil que escribir, y mi inglés es muchísimo mejor cuando lo escribo que cuando lo hablo).
No veas al inglés como un molestoso requisito para graduarte; no lo tomes como un capricho de las autoridades de la universidad, ni como una estrategia suya para "sacar plata". Mira al inglés como una herramienta, una herramienta muy útil.
Queriendo sonar redudante deliberadamente, concluyo diciendo:
Por tu propio bien, hazte un favor a ti mismo y aprende inglés.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)