Mostrando entradas con la etiqueta lenguaje. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta lenguaje. Mostrar todas las entradas

sábado, septiembre 11, 2010

"Expertise" no es lo mismo que "experience"

"Expertise" es una palabra del inglés para la cual yo, hasta hoy, no conocía una traducción al español que recogiera las mismas connotaciones. En alguna parte vi que se utilizaba "experticia" como traducción de "expertise", pero ese término no me convencía; de hecho, hoy consulté el diccionario en línea de la Real Academia Española (RAE) y encontré que "experticia" significa, en Venezuela, "prueba pericial", lo que no corresponde a lo que yo esperaba.

Una consulta en WordReference.com me aproximó a una traducción de "expertise" que sí me convence: "pericia" (una pequeña pista me daba ya la RAE en la definición de "experticia" que mencioné hace un instante). La RAE, en su diccionario en línea, define "pericia" como "
sabiduría, práctica, experiencia y habilidad en una ciencia o arte". Nótese que la "experiencia" es parte de la "pericia": esto es, la "pericia" es algo que es más grande que la "experiencia".

Esta entrada fue inspirada porque en algún lugar
(que no recuerdo en este momento) leí que se decía que "expertise is not the same as experience", esto es, "la pericia no es lo mismo que la experiencia". Con esto se daba a entender que uno puede tener mucha "experiencia" en algo, pero no necesariamente mucha "pericia" (que es el conjunto de sabiduría, práctica, experiencia y habilidad). Es decir, uno puede haber pasado décadas "acumulando experiencia", haciendo las cosas de una manera determinada año tras año, cuando en realidad uno podría haber obtenido mejores resultados haciéndolas de una forma diferente. Simultáneamente, se podría entender que una persona con menos "recorrido" puede tener más "pericia" que alguien más "experimentado". Para ilustrar este trabalenguas, basta que pensemos en el habilidosísimo Leo Messi, quien, desde edades tempranas, era evidentemente mejor jugador que otros de mayor edad y muchos más años de trayectoria profesional.

En sintonía con esto, también sé que hay quienes sugieren que el adagio "la práctica hace la perfección" debería precisarse, de tal forma que quede así, "la buena práctica hace la perfección", y que de esa forma se resalte el hecho de
que la obtención de resultados óptimos requiere el empleo de estrategias y acciones correctamente escogidas, y que cualquier tipo de práctica en realidad no es suficiente.

En definitiva, en lugar de que se requiera "experiencia" en
un postulante a un trabajo o puesto, ¿no se debería buscar "pericia" en esa persona?

domingo, octubre 11, 2009

Blog recomendado: Laboratorio del Lenguaje

Como lo he dicho anteriormente, a pesar de que mis dudas en torno al empleo del español --mi lengua materna-- son varias, siempre me empeño en escribir con cuidado, poniendo atención a la forma en la que utilizo las palabras y estructuro las oraciones. La lingüística es algo que siempre me ha interesado, y quisiera poder dedicar más tiempo a su estudio.

Entre la veintena de blogs a los que estoy suscrito, uno que me parece particularmente destacado es uno que menciono, desde hace meses, en la sección de "Sitios Web Interesantes" que se muestra en la porción derecha de todas las páginas de este blog. Sospecho que, debido a su ubicación en este blog, ese enlace no ha recibido la atención que merece. Las últimas lecturas que he realizado en ese blog, interesantísimas todas, me sugieren que yo debo realizar una mención específica de él.

Se trata del blog Laboratorio del Lenguaje, el cual expone regularmente temas de índole lingüística relacionadas con la medicina y la ciencia. No describiré este blog aquí en este momento, con la idea de que entres y lo explores por cuenta propia de principio a fin; solo diré hoy que me parece fabuloso. Visítalo y suscríbete.

lunes, abril 13, 2009

"¿Por qué todo en este blog está en inglés?" (Parte II)

Un lector anónimo de este blog continúa preguntándose de qué sirve este blog si todo está en inglés, a pesar de que anteriormente ya presenté varios argumentos (en la primera parte de esta serie) para justificar mi elección de enfatizar el inglés en este blog. Aparentemente, mi explicación no ha sido contundente y no ha surtido el efecto que yo esperaba.

Respondiendo al lector anónimo: Yo no diría que mi intención con este blog es ayudar, diría que mi afán es proponer: proponer que estudiantes y profesionales de la terapia física nos empeñemos en obtener un conocimiento más variado, completo, científico y actualizado que el que he presenciado que se maneja en esta profesión en el corto tiempo que tengo como estudiante.

Se me hace difícil creer que haya tanta resistencia a aprender y utilizar el inglés. ¿Qué tan complicado puede ser? En mi país, cuya situación socio-económica debe ser muy similar a la del resto de países de la región, hay un instituto de inglés en cada esquina. En mi universidad, todos los estudiantes de todas las carreras deben aprobar un nivel intermedio de inglés para poder graduarse (en algunos casos, incluso deben estudiar una segunda lengua extranjera). Sé de profesionales de la terapia física que tienen 15, 20 o 25 años de experiencia, un trabajo (a veces dos o tres) al que deben dedicarse y una familia a la que deben mantener, que aún así toman cursos de inglés los fines de semana porque reconocen que el inglés es una herramienta indispensable para todo profesional que desee superarse, diferenciarse, sobrevivir en el campo laboral y, principalmente, dar un mejor servicio a sus pacientes/clientes. En mi país ahora se dice que saber un solo idioma extranjero (inglés, por ejemplo) ya no es suficiente para aspirar a posiciones laborales importantes. Supongo que en Europa esto es incluso más marcado, dada la proximidad de países que hablan idiomas distintos.

Lector anónimo: Sospecho que es probable que hayas encontrado aunque sea un poco de información que te llamó la atención en este blog pero que no pudiste aprovechar porque está en inglés. En Internet encontrarás millones de cosas muy valiosas en inglés que tampoco podrás aprovechar. ¿No crees que, personalmente, te convendría reforzar tu inglés, o empezar a estudiarlo?

Lector anónimo: ¿Sugieres que deje el inglés de lado en este blog para ayudar a la gente? ¿Que reproduzca aquí la información en español que la gente puede encontrar por sus propios medios? ¿Que no me preocupe si por constreñirnos al español escogemos voluntariamente estar atrasados? ¿Crees que eso realmente sería ayudar a la gente y a la profesión? ¿No crees que eso sería, más bien, perjudicarlas, perpetuando el atraso? En lo que se refiere a la actualidad de la información, hasta hace poco mi comparación del inglés con el español era principalmente subjetiva; recientemente presenté datos objetivos concretos que respaldan mi opinión. Eso, al parecer, tampoco resultó ser contundente.

En este blog yo presento información, es decir, yo propongo. La decisión de acoger o no esa información está en manos de cada uno.

lunes, enero 26, 2009

Socceranto: El lenguaje internacional del fútbol

Socceranto es un proyecto iniciado por un grupo de fanáticos del fútbol (incluyendo un argentino) que se proponen crear un lenguaje internacional para el fútbol, que es el deporte más practicado alrededor del mundo.

Socceranto, dicen sus impulsores, es un dialecto del inglés que toma prestadas palabras y frases de seis idiomas, portugués, español, italiano, alemán, francés e inglés, idiomas que son representados en Socceranto según la proporción de títulos en las copas mundiales que se han llevado los equipos que hablan esos idiomas. Así, el portugués, el español, el italiano y el francés se llevan, en conjunto, tres cuartos del total de palabras y frases, y el idioma en sí se pronuncia y entona como estos lenguajes.

Según Socceranto, un baggio es un penal errado, un chilavert es un gol anotado por un arquero o también un arquero que anota goles, un fantasista es un mago o genio del fútbol, un mister es un entrenador técnico y un rono es un jugador no-brasilero que muestra suficiente habilidad y elegancia como para ser nombrado brasilero honorario.

Socceranto es un libro corto que se puede leer en unos minutos. Yo ya lo leí y lo disfruté; incluso me hizo reír unas cuantas ocasiones. Cuando termines de leerlo, podrás entender y formular oraciones como esta:
Ronaldhino, the Brazil astro, fantasista, harrypotter, trequartista and bandiera of the jogo bonito, thrills tifosi and ultras alike with not just vaselinas, lollipops and robertos but also pelés, kakas, zizous, elasticos, chicle and ronaldinhos
O como esta:
England fans were sick as parrots at the thought of Rooney missing the Copo Mondo since he is not just England’s best cannoniero, müller, crack, and rono, but also its bandiera.
Puedes encontrar más información sobre Socceranto en esta página, incluyendo un enlace a un foro de discusión para que contribuyas al proyecto, otro enlace para descargarlo gratuitamente (en PDF), y otro para comprar una copia impresa.

domingo, enero 25, 2009

"¿Por qué todo en este blog está en inglés?" (Parte I)

Hoy un lector anónimo me preguntó por qué lo que pongo en este blog siempre está en inglés. Agradezco al lector por su comentario pero a la vez quiero hacer algunas precisiones. Dado que esto podría ser de interés para otros lectores, lo incluyo como una entrada separada, en lugar de hacerlo como un comentario de la entrada anterior.

En este blog he dicho en varias ocasiones por qué pienso que el inglés es importante para los terapeutas físicos. Las entradas a las que me refiero son esta principalmente (con el cuento del cachito), pero también esa y aquella. Hoy resumiré lo que he dicho anteriormente, pero también agregaré otros argumentos.
  • En primer lugar, en este blog sí he suministrado información en español. Cuando un recurso interesante en inglés tiene una versión en español, menciono esa versión en primer lugar; de igual manera, cuando tomo prestado un texto de un libro o de un sitio web en inglés y lo utilizo como una cita o como un argumento para sustentar alguna opinión mía, en prácticamente todas las ocasiones he hecho el esfuerzo de traducir el texto al español. Son los recursos externos los que se encuentran mayormente en inglés.
  • El inglés, nos guste o no, se está convirtiendo en el lenguaje universal en todos los campos, inclusive --y de una forma particular-- en el campo de la ciencia. La información que se genera en los países desarrollados para el consumo global se transmite en inglés, y no únicamente aquella que proviene de Estados Unidos y Canadá, sino también aquella que es emitida desde Europa y Asia.
  • A pesar de nuestra vecindad con los Estados Unidos de Norteamérica y Canadá, los cuales son dos países que son importantes fuentes de información en el campo de la ciencia, la escuela de la Terapia Física que se practica en Latinoamérica es, predominantemente, la escuela francesa-española-argentina; pienso que nos conviene enterarnos también de la filosofía y del conocimiento de nuestros vecinos del norte. Tengamos en mente que la información de la escuela francesa-española-argentina ya nos llega, de forma natural, en las clases, en la práctica diaria y mediante la comunicación con nuestros colegas; por tanto, no nos vendría mal receptar información de otros orígenes y tendencias.
  • Un grandísimo número de libros, sitios web y otros recursos en inglés no tienen equivalentes en español. Navegando por este blog uno puede tener una idea de la cantidad de información única, interesante, útil y novedosa que ha sido publicada en inglés y que, lamentablemente, no está disponible en español. Bastaría dar una ojeada a las entradas de las publicadoras para ver cuántos libros importantes existen en inglés que no han sido traducidos al español, o cuyas versiones en español están atrasadas en una o más ediciones (esto último significa que, sin razón, aprendemos y aplicamos conocimiento desactualizado).
  • Relacionado con estos tres últimos puntos, no me parece ideal que siempre nos constriñamos a leer y estudiar los materiales en español y que dejemos sin explorar el inmenso mundo de información que está disponible en inglés. Ya he mencionado en diversas ocasiones la tremenda diferencia en la cantidad de información que se puede encontrar sobre un tema determinado en inglés, en comparación con la que se encuentra en español.
  • En estas épocas modernas, me asombraría saber que el inglés no se enseñe en las escuelas, colegios y universidades en la misma forma que se imparten las matemáticas y la informática. El inglés, como esas dos materias, es una herramienta que simplemente conviene que sepamos cómo emplear.
Por estos motivos, en este blog me he propuesto --deliberadamente-- mencionar información en inglés, más que reproducir la información en español que los terapeutas de nuestros países estarían inclinados a buscar, consultar y compartir por cuenta propia. He constatado que varias personas han aprovechado la información que he publicado aquí hasta hoy, por lo que continuaré enfatizando que nos conviene aprovechar la infinidad de recursos publicados en inglés. Después de haber dicho todo esto, no obstante procuraré, al mismo tiempo, incluir una cantidad mayor de información en español, acogiendo la sugerencia del lector anónimo.

martes, noviembre 04, 2008

La "discapacidad" y los significados sociales

Me topé con un texto, a mi parecer muy interesante, que discute los significados sociales de muchas palabras asociadas con la discapacidad, empezando por este mismo término. Apenas algunas de las denominaciones y definiciones analizadas son persona discapacitada y persona con discapacidad; persona con desafío físico y persona especial; normal y anormal; superar una discapacidad; pasividad y control; ser víctima de, sufrir y tener una discapacidad; y estar confinado en y ser usuario de una silla de ruedas.

El texto fue escrito por Simi Linton, una escritora estadounidense, y pertenece a su libro Claiming Disability: Knowledge and Identity. Puedes leer el texto del capítulo "Reassigning Meaning" en Google Books y en este archivo PDF (en este archivo, la discusión empieza en la página 6).

Esta lectura refuerza lo que se ha dicho varias veces en clases, que lo semántico es muy importante a la hora de hablar o discutir sobre la discapacidad. Esta lectura puede ayudarte a concretar algunos conceptos que hasta ahora han sido abstractos, y también te puede hacer caer en la cuenta de por qué algunas denominaciones que se emplean cotidianamente, incluso aquellas "gentiles" o "bien intencionadas", son simplemente inapropiadas.

Me cuentas qué opinas.

lunes, agosto 18, 2008

"Las estudiantes" y otras dudas del lenguaje

De algo he caído en la cuenta desde que empecé a escribir entradas para este blog: las dudas que tengo sobre el empleo de mi propia lengua, el español, son incontables. No hay ocasión en la que yo pueda escribir algo sin tener que recurrir al diccionario, ya sea para cerciorarme del significado u ortografía de alguna palabra o para asegurarme de que la estoy usando apropiadamente.

Tengo un interés particular por los idiomas, aunque en realidad el único idioma extranjero que conozco en un nivel utilizable es el inglés; he hecho intentos por aprender francés, alemán, portugués, y una que otra lengua más, pero la verdad es que no he llegado muy lejos. En ocasiones pienso que, en lugar de empeñarme en estudiar idiomas extranjeros, mejor debería dedicarme a estudiar bien mi propia lengua.

Los de mi casa seguro habrán notado que siempre estoy aclarando cosas como "No se dice hubieron, se dice hubo". Algunos me han hecho caso, otros no. A algunos les parezco fastidioso, a otros no.

Hoy en clases se presentó otro caso digno de corrección: la profesora sostenía que cuando en un grupo hay una mayoría de miembros de sexo femenino, hay que referirse al grupo empleando sustantivos femeninos. En el caso de mi clase, dos tercios de los estudiantes son mujeres, y por tanto los profesores tendrían que referirse a nosotros como "las estudiantes"...

... No pude resistirlo...
... Mi mano... No pude controlarla... Y claro, se levantó para reclamar, "¡Eso no es así!"...

¡Casi me linchan! Estoy casi seguro de que algunas compañeritas a estas alturas me consideran machista (o peor aún, un machista fastidioso) por no querer que se refieran a nosotros como "las estudiantes". Créanme, no es que me molestara la propuesta de que que nos llamen así a partir de ese momento; me manifesté porque es un asunto que tiene relación con el empleo adecuado de nuestra lengua, y esto me interesa.

Lamentablemente, la Real Academia Española (RAE) no estuvo presente en ese momento para respaldarme, pero para esta entrada de mi blog sí pude convocarla. Lee la sección Los ciudadanos y las ciudadanas, los niños y las niñas del Diccionario panhispánico de dudas: Respuestas a las preguntas más frecuentes en el sitio web de la RAE.

De la misma forma, la tentación de intervenir me ha acechado en varias ocasiones anteriores, porque las reglas de estilo de nuestra universidad para la presentación de trabajos escritos declaran que uno siempre debe especificar los dos géneros, para no discriminar a ninguno: "los/las estudiantes", "los/las profesores/as". Otra vez, ¡esto es incorrecto! La aclaración también está en el enlace anterior, Los ciudadanos y las ciudadanas, los niños y las niñas. Y ni se hable de lo que muchos consideran correcto, moderno e igualitario: ¡l@s alumn@s!

La página que comparte la RAE discute muchos errores más que se escuchan y se leen frecuentemente. No sé tú, pero a mí las dudas me matan. Yo voy a memorizar esa página.

miércoles, agosto 13, 2008

Acojamos todos al inglés... ¡Al idioma inglés, por supuesto!

La entrada de hoy está dedicada a mis compañeritos, entre ellos a la morena esmeraldeña que acabo de ver hoy por primera vez después de vacaciones.

Mientras escribo esto me viene a la mente lo que sucedía en la escuela y que siempre me causa gracia cuando lo recuerdo. Ubiquémonos en la hora del lunch (por mantener el tema de esta entrada; si prefieres, llámala "hora del refrigerio", "hora de la colación", "recreo", o como gustes). Todos los días había alguien que llevaba la funda de cachitos y que empezaba a comerlos frente a la atenta mirada de los compañeros. El primer "Oye, ¿me das un poco?" no demoraba en aparecer. En muchas ocasiones, el de los cachitos, no queriendo parecer egoísta, le extendía amigablemente la funda de cachitos al compañero, pero claro, asegurándose primero de que la funda estuviera lo suficientemente apretada en su puño como para que el compañerito pudiera apenas agarrar un fragmento de cachito... medio cachito, con suerte.

Mi intención con este blog es compartir información que me parece interesante. Seguramente habrás notado que prácticamente toda la información a la me refiero en este blog está en inglés. Libros, sitios web, artículos, videos, todos en inglés. No lo hago por malo; no soy como el de los cachitos, que te ofrece la funda pero que apenas te deja pellizcar una miga. Coincide que todo lo interesante que encuentro está en inglés.

Nos caigan bien o no los gringos, el inglés es el idioma en el que está escrita una gran porción de la información de nuestra rama que se encuentra en Internet, no exclusivamente la que proviene de los Estados Unidos de Norteamérica, sino también la que es publicada en Canadá o en Europa para consumo global. Lo queramos o no, el inglés es el idioma de la ciencia.

En nuestra profesión, la realidad es que, si nos llega información que nos parece novedosa, seguramente se trata de una traducción de un material originalmente escrito en inglés, o de material original en español pero que se ha fundamentado en libros, estudios o investigaciones publicadas en inglés.

De esta forma, yo opino que, si por cualquier motivo no sabes inglés, tu capacidad de obtener información novedosa es limitada. En un campo en el que la información no deja de emerger, que no sepas inglés podría llegar a significar que no estás haciendo lo mejor que podrías hacer por mejorar tus conocimientos, y por ende, por perfeccionar el servicio que das a tus pacientes/clientes.

No te digo que tienes que dominar el inglés (aunque no sería malo que llegues a hacerlo). En términos prácticos, basta que lo entiendas. Incluso si realmente no te interesa el inglés, te sugiero que al menos hagas un pequeño esfuerzo por comprenderlo. No necesitas conocer la gramática al derecho y al revés, ni aprender todos los verbos irregulares y los phrasal verbs; basta que puedas leerlo. No es necesario que sepas escribirlo o hablarlo para que obtengas un beneficio significativo (en mi caso, leer en inglés es más fácil que escribir, y mi inglés es muchísimo mejor cuando lo escribo que cuando lo hablo).

No veas al inglés como un molestoso requisito para graduarte; no lo tomes como un capricho de las autoridades de la universidad, ni como una estrategia suya para "sacar plata". Mira al inglés como una herramienta, una herramienta muy útil.

Queriendo sonar redudante deliberadamente, concluyo diciendo:
Por tu propio bien, hazte un favor a ti mismo y aprende inglés.

lunes, julio 14, 2008

¿Contraindicaciones absolutas y contraindicaciones relativas?

Kenneth Knight y David Draper, en su libro Therapeutic Modalities: The Art and Science (2008), me hacen caer en la cuenta de algo obvio.

En referencia a los agentes físicos, Knight y Draper manifiestan que es incorrecto hablar de contraindicaciones absolutas y de contraindicaciones relativas, argumentando que contraindicación quiere decir que un agente físico simplemente "no se debe no usar" en una determinada situación; por lo tanto, decir contraindicación absoluta es redundante. Simultáneamente, decir contraindicación relativa no tiene sentido, ya que es imposible no usar un agente físico "relativamente". Los autores sostienen que los términos correctos son contraindicación (a secas) y precaución, respectivamente.

He visto que otros libros en inglés utilizan estos dos últimos términos. Entre los libros en español, los libros de Martínez Morillo y Rodríguez Martín también utilizan contraindicación y precaución, pero otros libros emplean los términos que son considerados, por lo expuesto hoy, incorrectos. Intentemos usar los términos apropiados en clases y en la práctica diaria.

domingo, junio 29, 2008

¿"Terapeuta" o "terapista"? ¿"Motriz" o "motora"?

No es raro escuchar en clase que se habla del "terapista físico" tanto como se habla del "terapeuta físico". Una breve consulta en el Diccionario de la lengua española me señala que la palabra "terapista" no existe; probablemente se trata de una adaptación del inglés "therapist". Empeñémonos en usar el término correcto, "terapeuta".

Por otro lado, el adjetivo "motora" fue siempre una palabra que, en mis oídos, rechinaba como uñas rasgando un pizarrón, a la vez que "motriz" me sonaba más elegante, como un francés hablando de comida. Otra breve consulta, esta vez en el Diccionario panhispánico de dudas (este enlace te llevará a la misma página que el enlace anterior), me indica que "motora" y "motriz" son, de hecho, aceptables e intercambiables, siempre y cuando se las use con sustantivos femeninos. Por ejemplo, según manifiesta el Diccionario, decir "actividad motriz/motora" es correcto, mientras que decir "impulso motriz" (impulso es masculino) no lo es.