sábado, julio 31, 2010

La importancia de la cinética en la terapia física

Yo tengo un interés particular por la biomecánica, por lo que estoy empeñado en poner mis manos sobre todos los recursos que estén a mi alcance en esta área. Mientras más me entero sobre la biomecánica, encuentro cada vez más relevancia de este conocimiento en la terapia física; en mi opinión, el terapeuta físico debe primero comprender el movimiento antes de proponerse mejorarlo, y considero que la biomecánica es una de las herramientas que le puede ayudar a alcanzar ese entendimiento.

Como he planteado anteriormente, las descripciones física y matemática frecuentemente se excluyen de las exposiciones sobre biomecánica (lo que provoca que la confundamos con la anatomía funcional), y eso nos impide apreciar la importancia vital que tienen las fuerzas en la producción del movimiento humano, y por tanto nuestra capacidad para entender el movimiento humano, como terapeutas físicos, se ve reducida. David Winter, uno de los padres de la biomecánica como la conocemos actualmente, expresa lo siguiente sobre la importancia de la comprensión de las fuerzas para entender el movimiento humano en su clásico libro Biomechanics and Motor Control of Human Movement(4ta. ed, 2009). En la página 10 (yo puse el énfasis en negrita):
El término general que se da a las fuerzas que causan el movimiento es cinética. Tanto las fuerzas internas como las externas están incluidas. Las fuerzas internas provienen de la actividad muscular, de los ligamentos o de la fricción dentro de los músculos o articulaciones. Las fuerzas externas provienen del suelo o de cargas externas, ya sea de cuerpos activos (p.ej., las fuerzas ejercidas por un tackleador en el fútbol americano) o de fuentes pasivas (p.ej., la resistencia del viento). Una variedad amplia de análisis cinéticos pueden ser efectuados. Los momentos de fuerza producidos por los músculos que cruzan una articulación, la potencia mecánica que fluye desde o hacia esos mismos músculos y los cambios de energía del cuerpo que resultan de este flujo de potencia son todos considerados parte de la cinética. [...] es mediante la cinética que nosotros realmente podemos llegar a la causa del movimiento y, por consiguiente, llegar a comprender los mecanismos involucrados, y las estrategias de movimiento y las compensaciones del sistema neural. Una parte grande del futuro de la biomecánica yace en los análisis cinéticos, porque la información ahí presente nos permite realizar evaluaciones e interpretaciones muy definitivos.
Este fragmento* puede encontrarse en el capítulo de ejemplo del libro, titulado Biomechanics as an interdiscipline, el cual está disponible en el sitio web de su publicadora, Wiley (esta página también incluye una vista preliminar del libro en Google Books).

(* Una advertencia: Se trata de un libro de nivel avanzado. Yo al momento estoy explorando otros recursos más elementales que me den los fundamentos para aprovechar el libro de Winter posteriormente en la mayor extensión posible.)

martes, julio 27, 2010

Los tradicionales ejercicios de Williams, ¿ya sin cobertura en los libros?

Si pides a cualquier estudiante o profesional de terapia física músculo-esquelética de Ecuador (y probablemente de otros países de Iberoamérica) que haga una lista de las cinco primeras intervenciones de terapia física que aprendió y otra de los ejercicios que más utiliza, muy probablemente encontrarás a los ejercicios de Williams en las dos listas. Yo siempre escuché hablar de los ejercicios de Williams; sin embargo, no recuerdo haber encontrado alguna vez estos ejercicios en forma escrita en un libro. Eso, claro, hasta ayer.

En un libro extenso sobre ejercicio terapéutico (tiene 1040 páginas) publicado en este año, Therapeutic Exercise for Musculoskeletal Injuries(Peggy Houglum; 3ra. ed., 2010), encontré por primera vez una mención directa de los "ejercicios de Williams", pero ésta tampoco es muy detallada que digamos: la descripción textual y gráfica ocupa menos de una página, y la figura (incluida a continuación) se toma un 50 o 60% de ese espacio.


Según el libro, estos ejercicios de flexión fueron propuestos por Paul Williams --un cirujano ortopédico-- basándose en su creencia de que la lordosis era la causa del dolor lumbar. Yo nunca supe a ciencia cierta cuántos ejercicios constituían el protocolo de Williams: si eran tres, cuatro, cinco o más; el libro sostiene que son seis, entre los cuales yo reconozco a los cuatro primeros (en la figura, las imágenes de la segunda fila constituyen un solo ejercicio).

Lo que me llama la atención es que si buscas las frases "Williams exercises", "Williams flexion exercises" o "Williams back exercises" en Google, encontrarás miles de resultados, como sucede con la consulta en español de "ejercicios de Williams". En contraste, los libros que he consultado, particularmente aquellos en inglés, se concentran en otros tipos de ejercicios e intervenciones para el dolor lumbar. Por ejemplo, la cobertura del protocolo de ejercicios de extensión de McKenzie (sobre el cuales sí he encontrado información en múltiples ocasiones en libros en inglés), se toma más de tres páginas en el libro que mencioné hace un momento, y la descripción es mucho más minuciosa.

¿Por qué será que los ejercicios de Williams, al parecer, no reciben mucha atención en los libros, pero sí circulan de boca en boca entre estudiantes y profesionales, y también en Internet? ¿Será que se trata de información que subsiste netamente por tradición?

lunes, julio 19, 2010

El respeto a los pioneros

En una ocasión mostré fuertemente mi desacuerdo con lo que sostenía una profesora en clases cuando ella hablaba acerca de la biomecánica de la articulación glenohumeral en relación con las técnicas de Kaltenborn. Algunos meses antes de esa clase, y nuevamente unos pocos días antes de ella, yo había leído que numerosos estudios realizados en épocas recientes sugerían que los movimientos de translación de la cabeza humeral in vivo en realidad son diferentes a aquellos predichos por la regla "convexo-cóncavo". Con la finalidad de plantear que lo que yo decía debía ser considerado a pesar de que contradecía creencias enraizadas profundamente, algunos días después yo presenté esa información a la profesora y a mis compañeros.

En varias ocasiones he constatado la adherencia y fidelidad que profesan algunas personas a lo que propuso alguna personalidad de la terapia física en algún momento de la historia; el suceso relatado es apenas un ejemplo. En unas cuantas oportunidades de discutir productivamente sobre algún tema, no he recibido más argumentos que contestaciones del tipo, "¡Eso es así porque así lo dijo el famosísimo Sr. X!".

Sin ningún afán de menospreciar a los primeros exploradores de esta profesión --al contrario, expresándoles mi admiración y reconociendo que su genialidad, su trabajo, su conocimiento y sus descubrimientos nos han colocado donde estamos en el momento presente--, quiero hacer notar que en la terapia física, que se dice que es una "ciencia aplicada", no hay lugar para la adoración de personajes y sus ideas, particularmente si otras personas --autores, investigadores y profesionales menos famosos pero quizá igual o mejor preparados y experimentados-- han descubierto cosas que desafían lo que se tenía por cierto.

Para ilustrar mi idea de cómo las cosas cambian y de lo extraño que suena aferrarse al pasado, un par de ejemplos. Primero, si yo manifestara un respeto y fidelidad ciegos a los ingeniosos creadores de las primeras televisiones a color, tendría que distanciarme de toda posibilidad de disfrutar la imagen de las modernas televisiones de alta definición en 3D. Asimismo, un respeto y una fidelidad de similar índole no me darían otra opción que guiarme mediante mapas elaborados por los cartógrafos de la época de Colón, en lugar de ubicarme empleando mapas satelitales y GPS.

En la ciencia y en la tecnología las cosas avanzan, se complementan, se modifican, se reconsideran, se desechan, se rediseñan; asimismo, nadie, por prominente que sea, está exento de que alguien le contradiga si tiene fundamento para hacerlo. Así, en la "ciencia aplicada" de la terapia física, francamente no hay justificación para aferrarse, obstinadamente, al conocimiento pasado, simplemente por respeto a los pioneros.

viernes, julio 16, 2010

Persona, tarea y entorno: El modelo de constreñimientos de Newell

En la introducción de esta serie, yo expresaba que desconocía quién propuso la noción de que el movimiento humano está influenciado por las características del individuo, de la tarea y del entorno. Quería contarte que ahora ya lo sé.

Según uno de los libros clásicos en el campo del desarrollo motor, Life Span Motor Development(Kathleen Haywood, Nancy Getchell; 5ta. ed., 2009), Karl Newell fue quien sugirió, hace casi 25 años, que el movimiento se origina de las interacciones entre (1) el organismo (el ser humano en nuestro caso), (2) el entorno en el cual el movimiento ocurre y (3) la tarea a realizarse, y que si uno de estos factores cambia, el movimiento resultante también cambia. Newell denominó constreñimientos (en inglés, constraints) a estos tres factores, entendiéndose por constrenimiento a aquello que limita o desalienta determinados movimientos pero que a la vez permite o alienta otros movimientos, canalizándolos en una ruta que facilita su emergencia y otorgándoles forma en tiempo y espacio. A continuación reproduzco, de forma abreviada, las descripciones que Haywood y Getchell presentan en su libro de cada uno de estos tres tipos de constreñimientos (páginas 7 y 8):
  • Los constreñimientos individuales son las características físicas y mentales únicas de la persona. Estos constreñimientos se clasifican en estructurales, como la estatura, la longitud de las extremidades y la fuerza muscular, y funcionales, como la motivación, el miedo, la experiencia y el nivel de atención que se invierte en el movimiento. Para el profesional (de la psicología, de la cultura física o de la rehabilitación) es importante determinar si el movimiento de una persona es configurado mayormente por los constreñimientos individuales (estructurales o funcionales), o si en su lugar se deben realizar cambios en la tarea o en el entorno para obtener la modificación esperada en el movimiento.
  • Los constreñimientos del entorno existen fuera del cuerpo como una propiedad del mundo que nos rodea; son globales (no dependen de la tarea) y pueden ser físicos, como la temperatura, la gravedad o la humedad, o socioculturales, los cuales alientan o desalientan ciertos comportamientos motores, como en el caso de la exclusión de las mujeres de la participación en ciertas actividades motrices consideradas inapropiadas para ellas.
  • Los constreñimientos de la tarea también son externos al cuerpo e incluyen a los objetivos del movimiento, a las reglas que lo rigen (por ejemplo, el reglamento de un deporte), y a los objetos (equipos e implementos) que se emplean durante el movimiento.
Haywood y Getchell utilizan el modelo de constreñimientos de Newell como el sustento de la exposición que realizan sobre el desarrollo motor en su afamado libro. Las recurrentes referencias a este concepto en numerosos recursos modernos que he consultado (como ya expliqué en la entrada anterior) me llevan a pensar que se trata de una noción importante que se debería desarrollar, o al menos mencionar, en las exposiciones que se realicen sobre psicomotricidad y rehabilitación neurológica.

martes, julio 13, 2010

Mi experiencia con eBooks: Sony Reader Touch Edition

Anteriormente te he contado sobre diferentes modelos de dispositivos lectores de libros electrónicos. Hoy te cuento que en estos días estoy probando personalmente dos modelos diferentes (y que probaré un tercero próximamente), y que ya tengo una idea de primera mano acerca de cómo funcionan, y de sus ventajas y desventajas.

En las últimas semanas, probablemente provocados por la aparición y popularidad del iPad de Apple, los principales fabricantes de dispositivos lectores dedicados han realizado reducciones sustanciales en los precios de sus dispositivos, y ahora es posible conseguir muchos modelos por menos de $200 (USD, antes de los costos de importación). Barnes & Noble, por ejemplo, ahora ofrece el modelo más sencillo de su nook por $149 en Estados Unidos de América, mientras que su modelo más avanzado se vende por $199; Amazon ofrece su Kindle 2por $189; y Sony ha recomendado que sus modelos Pocket Edition y Touch Edition se vendan por $149 y $169, respectivamente (su modelo más completo, Daily Edition, se consigue por $299 con todos los accesorios incluidos).

Si estabas esperando que los precios bajaran para probar este tipo de tecnología, parecería que éste es un buen momento para conseguir un ejemplar de cualquiera de estos modelos. Eso fue precisamente lo que dos personas allegadas y yo hicimos, y en mis manos tengo ahora un Sony Reader Touch Edition y un Amazon Kindle 2, y estoy esperando probar un Sony Reader Daily Edition. Empiezo en esta entrada con la exposición del Sony Reader Touch Edition.

Características que me gustan del Sony Reader Touch Edition:
  • Su pantalla táctil. Dado que se puede controlar el aparato en su mayor parte mediante comandos táctiles directamente en la pantalla, no es necesario un gran número de botones o palancas. Esto se traduce en que el tamaño del Touch Edition es notablemente inferior al tamaño del Kindle 2 (ver la foto al final de esta entrada), el cual tiene botones a la izquierda y derecha de la pantalla, y un teclado en la parte inferior.
  • La lectura en ambientes soleados. Esta es una característica general de este tipo de dispositivos: efectivamente es posible leer en ambientes exteriores, lo que es imposible con computadoras portátiles, iPods, PDAs o teléfonos móviles.
  • Su soporte de Adobe Digital Editions: Como te conté anteriormente, ya empecé a ensamblar mi colección de eBooks, y ya tengo una docena de títulos digitales, todos con DRM (Digital Rights Management, una forma sofisticada de decir que los eBooks están asociados a una cuenta privada del usuario y que éste no puede compartirlos libremente con otras personas, evitando la piratería). Originalmente tenía que leer esos libros en la pantalla de mi portátil, pero ahora puedo hacerlo en el Touch Edition sin problemas.
  • Su apertura para utilizar varios formatos de archivos. Touch Edition acepta también archivos PDF sin DRM, archivos EPUB (con y sin DRM), de Microsoft Word, de texto plano (txt), de texto enriquecido (RTF), entre otros.
  • Capacidad de expansión. Aparte de sus 512MB de memoria interna (380MB disponibles para el usuario), Touch Edition tiene dos ranuras para tarjetas de memoria externa, una para SD Card y otra para Memory Stick Pro Duo, de hasta 16GB cada una. Se me ocurre que una de esas tarjetas se podría cargar con libros, y la otra, con música, para escucharla mediante el reproductor de audio incluido (se necesitan audífonos).
Características que me disgustan del Sony Reader Touch Edition:
  • El contraste de la pantalla: Toda esta gama de productos electrónicos se promocionan como una "experiencia cercana a leer sobre el papel impreso", pero no recuerdo haber leído alguna descripción que especifique de qué tipo de papel se hablaba. Ahora puedo decir que la pantalla del Touch Edition (y seguramente de la mayoría de modelos actuales que usan la misma tecnología) hace que leer de ella sea parecido a leer texto impreso sobre papel periódico: es decir, el fondo de la pantalla tiene un tono grisáceo que no contrasta con el texto negro impreso como lo hace el papel blanco. Aunque modelos con pantallas que no son táctiles (como el Kindle 2) tienen mejor contraste, este aspecto ciertamente debería mejorar, y de hecho ya están apareciendo modelos con pantallas que ofrecen un mayor contraste (como el Kindle DX Graphite), lo que hará que sea más fácil distinguir al texto del fondo de la pantalla.
  • El resplandor de la pantalla: El empleo de la pantalla táctil en Touch Edition, a la vez que reduce el tamaño del dispositivo y hace más sencilla la navegación, introduce un efecto colateral que puede resultar molestoso: la pantalla presenta un reflejo que varía según su orientación en relación con la luz ambiental (natural y artificial) y que obliga al lector a rotar el dispositivo en diferentes direcciones para obtener una visualización con un menor grado de reflejo y una lectura relativamente cómoda.
  • El manejo de algunos archivos PDF: Este es un problema que afecta a todos los dispositivos de pantallas pequeñas. Sony Reader Touch Edition generalmente hace un buen trabajo con los archivos PDF que contienen mayormente texto (como las novelas), con los cuales es posible reestructurar el contenido para que se ajuste al tamaño de la pantalla. Por otro lado, los archivos PDF que tienen dos columnas de texto, tablas o ilustraciones (como los libros técnicos que estoy leyendo) con frecuencia se muestran descuadrados cuando se le solicita al dispositivo reestructurar el contenido: aparecen páginas totalmente en blanco, hay ilustraciones que desaparecen o que sí aparecen pero que lo hacen desligadas del cuerpo del texto que hace referencias a ellas, tablas que aparecen en una sola columna, etc. Es posible ver los archivos PDF en su formato original, pero el texto es tan pequeño que es virtualmente ilegible, incluso en la orientación horizontal de la pantalla.
Finalmente, una foto (de baja calidad, tomada con un teléfono celular) cuyos únicos propósitos son, primero, comparar el tamaño de Touch Edition con el de Kindle 2 y, segundo, demostrar el color del fondo de las pantallas de los dispositivos en comparación con un papel blanco con texto negro impreso (dado que el Kindle es nuevo y no es mío, y que me lo prestaron solo para que lo pruebe, en la foto el aparato conserva la película plástica protectora sobre la pantalla, pero considero que esto no afecta significativamente la comparación en este caso). Las pantallas de los dos dispositivos son de idénticas dimensiones, 6 pulgadas.

sábado, julio 10, 2010

Segundo aniversario, y lo que anticipo para el futuro

Con dos semanas de retraso, hago notar al lector que este blog cumple dos años de existencia, y que con ésta acumula 350 entradas*. Agradezco a los seguidores y lectores regulares por su compañía, e invito a los lectores casuales a que continúen participando en este espacio.

En este nuevo año, si las cosas van bien, planeo dedicarme, con mayor detenimiento, al estudio de la biomecánica y del comportamiento motor, y a empezar a comprender el fenómeno del dolor, tres de los pilares del conocimiento que es necesario en la profesión de la terapia física. Al mismo tiempo, con mi reincorporación a la ingeniería informática, suena lógico el empeñarme un poco más en la exploración de la utilidad de la tecnología (particularmente, la informática) en la rehabilitación física** y en la práctica cotidiana del terapeuta físico.

Como parte de lo primero --la biomecánica y el comportamiento motor-- hay muchas cosas que me llaman la atención, particularmente en lo que se refiere al análisis del movimiento humano. Como parte de lo último --el uso de la tecnología informática--, el lector podrá esperar, entre otras cosas, más reportes sobre los libros electrónicos (tanto eBooks como dispositivos), mostrándolos como una herramienta en la formación del terapeuta físico, y de otras herramientas informáticas disponibles en Internet, tanto comerciales como libres y gratuitas. También habrá más comentarios y apreciaciones personales sobre la profesión de la terapia física.

Empiezo con un reporte de mi experiencia con los eBooks. Nos vemos en un momento.

(* ¡Casi una entrada cada dos días! Eso de tener mucho tiempo libre...)
(** Sé que rehabilitación es una palabra que disgusta a muchos, incluso en el contexto de la rehabilitación física, pero no he encontrado una alternativa satisfactoria.)

domingo, julio 04, 2010

La terapia física y la ingeniería, ¿compatibles? (Parte II)

Ahora que he reanudado mi práctica profesional de informática, y me he vuelto a involucrar en la realidad del ejercicio de una profesión, lo que escribí hace algún tiempo en la entrada "La terapia física y la ingeniería, ¿compatibles?" resuena intensamente en mi mente. En la entrada mencionada, yo manifestaba el hecho de que en las ingenierías (informática o cualquier otra), el profesional es quien tiene la responsabilidad de efectuar las cosas exactamente como deben funcionar u operar. Esto es, el profesional es quien diseña, planifica y ejecuta un trabajo según los requerimientos, constreñimientos y recursos disponibles. El profesional debe mantener un nivel de minuciosidad tal que cualquier falta, sea por ignorancia, descuido o negligencia, se manifestará siempre, sin excepción, tarde o temprano, con consecuencias negativas que se ubican en cualquier punto del espectro, de leves a catastróficas.

En la entrada anterior yo resaltaba estos puntos como diferencias entre lo que yo he constatado en la práctica de la ingeniería y la práctica de la terapia física. En la terapia física he notado la propensión de los profesionales a confiar en su criterio, experiencia, preferencias y conocimiento propios, y en la transmisión verbal del conocimiento, más que en lo que proponen otros profesionales, asociaciones e investigadores, y también el rechazo que oponen a la "rigidez" impuesta por la teoría y el conocimiento escrito. Así es como, por ejemplo, al asistir a una persona que se presenta con una necesidad específica, cada terapeuta físico buscará la libertad de emplear la intervención de su predilección, trátese esta de una intervención "ortodoxa", "complementaria", "alternativa", "holística" o "integral" (masaje, ejercicio, medios físicos, relajación, etc.), y tenga o no respaldo en el que se conoce sobre el cuerpo humano. Lo curioso es que los terapeutas físicos reportarán haber tenido éxito con sus diferentes elecciones: parecería, entonces, que cualquier cosa funciona en la terapia física.

¿En realidad cualquier cosa funciona en la terapia física? ¿O es acaso que las cosas funcionan porque, a diferencia de la ingeniería, en la terapia física entra en juego otro participante, la persona (en cuerpo, mente y espíritu), que es capaz de acoger los beneficios de las intervenciones plausibles, enmascarar las intervenciones inútiles y contrarrestrar los efectos de intervenciones inadecuadas? Un éxito en la intervención probablemente se atribuya a la pericia del terapeuta físico, cuando en realidad podría ser causado por otros factores, incluyendo aquellos generados por la propia persona; en contraste, en la ingeniería, lo que no haga el profesional simplemente no ocurrirá, y por tanto el profesional debe conocer, a ciencia cierta, qué es lo que hace y no hace, o atenerse a encontrar problemas más adelante, con toda seguridad. Por otro lado, al enfrentarse a un problema, es facilísimo achacarle al ingeniero las fallas o imperfecciones de su trabajo, mientras que al terapeuta físico se le concede la posibilidad de que el fracaso de su intervención se debe más a la falta de respuesta del paciente que a la inefectividad de la intervención en sí misma. En conjunto, esto podría explicar en parte por qué en la terapia física aparentemente funcionan tantas cosas, y da lugar a que los profesionales puedan seguir haciendo lo que quieran hacer, según sus inclinaciones.

Entiendo bien que cada persona es individual y única, a diferencia de las máquinas y materiales con los que los ingenieros trabajan. Sin embargo, eso no exonera al profesional de la terapia física de la obligación de conocer profundamente sobre el cuerpo humano antes de plantearse cualquier intervención con cada paciente individual, en lugar de simplemente lanzarse a hacer lo que tradicionalmente se ha hecho (la alternativa más cómoda, sin duda). Esto no quiere decir que el terapeuta físico deba prescindir de su criterio, creatividad, ingenio y destrezas individuales, sino que debería existir una plaforma sobre la cual el terapeuta físico pueda basar sus decisiones acerca de lo que es útil y lo que no lo es, así como existe en la ingeniería* (y en otras profesiones). Personalmente, con la búsqueda de información que hago constantemente, me complace y me otorga seguridad el saber que tal plataforma ya se está conformando, pieza a pieza, en la terapia física; queda por ver si los profesionales de la terapia física, guiados por el objetivo primordial de ayudar a las personas, están interesados en asentarse sobre ella, o si continuarán trabajando fuera de sus márgenes.

(* Quien sostenga que la creatividad, la originalidad y el ingenio no existen en la "rígida", "lógica" y "matemática" ingeniería, que explique la existencia de cosas como un automóvil, un iPod, una prótesis articular o un puente de varios kilómetros de longitud sobre el mar.)

jueves, julio 01, 2010

El misterio del bostezo y su contagiosidad (¡Estos gringos ya no saben qué inventar! - Episodio XIX)

Apenas unos días atrás, uno de mis hermanos contó al resto de nuestra familia que estaba intrigado por saber por qué el bostezo es contagioso. Mi hermano nos manifestó que había dedicado cierta cantidad de tiempo para intentar conseguir algún tipo de respuesta en Internet, pero que no obtuvo mayor cosa. El bostezo en sí mismo, y en particular, la razón por la cual el bostezo es contagioso, parece ser un misterio de la fisiología, y aparenta ser un proceso tan insignificante que no ha merecido la atención de los científicos.

Pero los lectores de este blog que han leído las entradas anteriores de esta serie no se sorprenderán mucho al saber que, de hecho, a lo largo de la historia ha habido muchas personas en todo el mundo que se han esmerado por descubrir diferentes aspectos sobre el bostezo. Los hallazgos de estos investigadores sugieren que el bostezo talvez no sea una función del cuerpo humano tan intrascendente como se ha creído, y que posiblemente se justifiquen los esfuerzos por entenderlo. El trabajo de muchos de los investigadores contemporáneos ha sido recogido en el libro The Mystery of Yawning in Physiology and Disease, editado por Olivier Walusinski y publicado en este año por la editorial alemana Karger.

Como se puede leer en el prefacio del libro, al cual se puede acceder en formato PDF en el sitio web de Karger, el bostezo es un proceso que efectúan prácticamente todos los vertebrados, y que se asocia tanto con situaciones de tedio como con sensaciones de placer, y que incluso puede ser considerada una señal sexual. En 17 capítulos y 150 páginas, el libro expone, entre muchas otras cosas, la historia milenaria del estudio del bostezo, las creencias populares vinculadas a él, su relación con otros procesos fisiológicos como el sueño y la termoregulación, y también su nexo con procesos patológicos. Talvez de mayor interés para cualquier lector no profesional, tres capítulos enteros exploran la contagiosidad del bostezo desde diferentes frentes.

Para el fisiólogo o neurólogo apasionado, o para cualquier persona interesada por conocer sobre el cuerpo humano y que tenga $198 para gastar,la lectura de esta obra posiblemente constituya la mejor oportunidad de colocarse más cerca de la obtención de una respuesta satisfactoria a este misterio.

viernes, junio 25, 2010

Libro recomendado: Fundamentals of Motor Behavior

Como he manifestado anteriormente, mi interés por el campo del comportamiento motor es creciente. A pesar de que, al menos por el momento, no estoy interesado en la rehabilitación neurológica, sí quiero estar en la capacidad de entender cómo el sistema nervioso produce el movimiento humano. Por este motivo, yo quería conseguir un recurso que me diera una introducción al comportamiento motor muy, pero muy, sencilla, evitando siempre que sea posible las visiones y filosofías de técnicas específicas de rehabilitación, y principalmente la neuroanatomía y demás pesadillas (tractos, núcleos, ganglios, nervios..... ¡¡¡No!!!.... ¡¡¡Pelízquenme!!!)

Pienso que encontré ese recurso, y por un precio realmente minúsculo. Se trata del libro Fundamentals of Motor Behavior (Jeffrey Fairbrother, 2010). Utilizando abundantes ejemplos de la vida real, incluyendo deportes, oficios, y actividades y experiencias cotidianas --ejemplos que, sin duda, ayudan al lector a situarse e identificarse en el contexto de lo expuesto y a comprenderlo de mejor forma-- el libro explica de forma muy clara cómo el movimiento humano se controla, se aprende, se desarrolla y se ejecuta. Sin embargo, que la sencillez y brevedad del libro (tiene menos de 200 páginas) no te confundan, ya que al leerlo uno rápidamente cae en la cuenta de que se trata de una cobertura muy digerible de un tema que en realidad es extremadamente complejo (otra característica que me gusta son las biografías de autores e investigadores del comportamiento motor que están dispersas por todo el texto; siempre me asombra conocer a personas que han dedicado su vida al estudio de alguna faceta del cuerpo humano).

Por $29 (más envío)por la versión impresa y $16 por la versión digital (un eBook en el formato Adobe Digital Editions, publicado por Human Kinetics y disponible para su descarga inmediata), francamente no pienso que se pueda conseguir algo mejor.

martes, junio 15, 2010

Tener, y ser, un mentor

Cuando compro un libro de terapia física, la página de agradecimientos es una de las primeras cosas que leo, y en realidad me resulta inspirador hacerlo. Aparte de los comprensibles agradecimientos a cónyuges, hijos o padres, quienes han acompañado al autor durante su vida y tolerado amorosamente dos, tres o cuatro años de reclusión del autor mientras éste preparaba su obra, me emociono inmensamente al leer algo como lo siguiente:
A Rodrigo Rodríguez: mi amigo, mentor y maestro, quien me ayudó a iniciar mi carrera, y me guió con sabiduría, paciencia y generosidad durante los últimos 30 años.
La idea de que una persona pueda enriquecer a otra profundamente compartiendo con ella su conocimiento, tanto de una profesión como de la vida en general, me parece sublime y poderosa. Mi admiración va para todas aquellas personas nobles que dedican su vida a la enseñanza y guía de otras personas, para ayudarles a ser tan buenas como puedan ser.

Me encantaría tener un mentor y, de igual forma, espero algún día convertirme en uno.

viernes, junio 11, 2010

Una forma rápida de consultar el calendario y los resultados del Mundial

Entra a Google, y digita,
mundial 2010 calendario
O bien,
mundial 2010 resultados
En el primer caso, Google te mostrará rápidamente el calendario de los partidos del Mundial del día actual y de los próximos días, con los horarios ajustados al país donde estás. En el segundo caso, te mostrará los resultados de los partidos recientes o que se están jugando al momento. Gracias a mi hermano por el dato.

De paso, por si no lo sabías, Google también te sirve como una calculadora, un convertidor de divisas, un convertidor de unidades de medida, entre otras cosas. En lugar de digitar una búsqueda regular, prueba lo siguiente:
24 * 7
1 dólar a peso argentino
165 libras a kilos
62 millas a km

domingo, junio 06, 2010

iPad y similares: ideas de lo que se podrá hacer con ellos

El iPad, lanzado al mercado hace dos meses, es el primer modelo popular de una nueva serie de dispositivos tipo "tableta" que aparecerán proximamente, como reporta la revista PCWorld.

Después de ver el video que incrusto a continuación, podrás empezar a apreciar lo que será posible hacer en el futuro con dispositivos como el iPad (sea esto algo realmente útil, o algo medio loco). Por lo pronto, aunque no te contaré explícitamente, ya tengo algunas ideas sobre cómo se podría utilizar estos dispositivos en la atención de terapia física...

iPad + Velcro from Jesse Rosten on Vimeo.

(Gracias a mi hermano por pasarme el enlace al video.)

jueves, junio 03, 2010

Ya no soy un estudiante, ¿o sí?

Hace pocos días, un profesor me contó en persona que él ojea mi blog con cierta regularidad, y aunque no comentó nada específico sobre algo que yo haya escrito, con su forma honesta y directa de decir las cosas el profesor me planteó la siguiente sugerencia (bueno, viniendo de él, en realidad fue casi una exigencia):
Ya es hora de que cambies el nombre de tu blog; ya no eres un "estudiante", eres un "egresado".
Desde ese momento he estado pensando en lo que me digo el profesor: Habiendo egresado, ¿debería cambiar el nombre de este blog o no? Entiendo que cambiar la alusión a "estudiante" por otra a "egresado" de alguna forma podría elevar mi estatus y el de este blog, pero entre los argumentos a favor y en contra del cambio de nombre hay otros que me apoyan con mayor fuerza para conservar el nombre actual.

La verdad es que no soy (y nunca he sido) una persona que busque siempre que alguien más le enseñe lo que quiere o debe saber; al contrario, gran parte de lo (poco) que sé y que planeo poner en práctica (llegado el momento de poner en mis manos la salud de una persona con responsabilidad), en realidad no fue obtenido en el aula de clases, sino que proviene de otros lugares. En ese sentido, yo era un "estudiante de terapia física" antes de sentarme por primera vez en un aula, y el salir de la última de ellas no ha marcado el final de mi aprendizaje, el término de mi época de "estudiante", sino que constituye la ansiada oportunidad para centrarme en las cosas que realmente me interesan, con la filosofía y el enfoque que quiero imprimir en lo que haré en la práctica. Los cuatro años de estudios, para mis gustos y fines, deberán ser complementados por bastante tiempo adicional para aprender cosas que sé que son esenciales para mi práctica profesional pero que todavía desconozco, sin cuyo conocimiento mi práctica se sentiría realmente vacía, incierta, insegura y hasta irresponsable.

Me considero un "estudiante" aún porque mi curiosidad y mi empeño por descubrir, por cuenta propia, cosas totalmente nuevas, incluso si desafían o contradicen lo aprendido anteriormente (por cualquier medio), no han hecho otra cosa que incrementarse al dejar de asistir a clases. De hecho, ese interés es lo que originalmente me impulsó para empezar a estudiar terapia física y es lo que me mantiene comprometido para seguir formándome; francamente, el instante en que la novedad se desvanezca será el momento en el cual yo pierda totalmente mi interés por la teoría y la práctica de la terapia física.

Principalmente por estos estos motivos, como yo lo percibo y no tengo reparos en admitirlo, yo considero que continúo siendo un "estudiante" de terapia física.

jueves, mayo 27, 2010

Ahora tengo eBooks en mi biblioteca

Hace aproximadamente 6 años empecé a ensamblar mi biblioteca de acondicionamiento físico, a la cual posteriormente adicioné libros de kinesiología y terapia física. Al momento tengo alrededor de 50 libros, cuyas extensiones varían entre las 200 y las 1000 páginas. Llevar uno o más de mis libros a la mano o en la mochila para leerlos en otro lugar, particularmente si se trata de los más grandes (de 3 kg o más), en verdad es incómodo. Asimismo, aunque mi biblioteca aún es pequeña, puedo anticipar que desplazarla a otro sitio requeriría varios viajes. Por este motivo, como te he comentado anteriormente en varias entradas sobre dispositivos, publicadoras y proveedores de libros electrónicos, estoy muy interesado en adquirir un dispositivo lector de libros electrónicos, en el cual yo pueda llevar una colección entera de libros en un conveniente aparato portátil.

De hecho, ya he empezado a agregar libros electrónicos a mi biblioteca, los cuales leo en mi computadora portátil hasta comprar un dispositivo lector dedicado. Hasta el momento he adquirido ocho eBooks, todos de la misma publicadora, Human Kinetics (HK), y en el mismo formato, Adobe Digital Editions. Tengo planes de comprar varios eBooks más, tanto de HK como de otro proveedor que acabo de descubrir y que te mencionaré en el futuro.

Los libros impresos y los electrónicos coexistirán en mi biblioteca por un buen tiempo, y hay ocasiones en las que prefiero adquirir la versión impresa frente a la versión electrónica, y viceversa. La razón obvia para comprar la versión impresa es la situación en la que no existe una versión electrónica de un título que me interesa mucho; todavía son relativamente pocos los libros de terapia física que están disponibles en versión electrónica, y también hay casos de libros que sí tienen versiones electrónicas pero cuya distribución está restringida a un territorio específico. Otras razones para que yo me incline por las versiones impresas son, por ejemplo, cuando el libro impreso está en oferta a un precio excelente, o cuando se trata de un clásico de la terapia física que demanda exhibirse en mi estantería.

Por otro lado, prefiero la versión electrónica cuando su precio es significativamente inferior a la versión impresa (generalmente cuestan entre 10% y 40% menos), cuando el libro me ayudaría a satisfacer una necesidad urgente de información (ya que uno los compra y los descarga enseguida), o cuando la versión impresa es tan grande que importarla a mi país significaría costos muy elevados. Este es justamente el caso de un libro que me interesa muchísimo, el "recontra" esencial Pathology de Goodman, el cual es el libro más grande que yo haya pretendido comprar: tiene alrededor de 1700 páginas y 4 kg. Este es un libro que intentaré adquirir en ese segundo proveedor que te mencioné hace un momento.

Si te interesa probar los libros electrónicos y quieres enterarte de mi experiencia con los eBooks de HK en formato Adobe Digital Editions, avísame mediante un comentario y escribiré más al respecto en este blog.

lunes, mayo 24, 2010

Trabajo, estudio, familia, vida personal: ¿Cómo conjugarlas?

Durante los cuatro años de estudios en el programa de terapia física (del cual egresé a finales del 2009) prácticamente no trabajé. Fueron cuatro años de no tener dinero en los bolsillos y de acumular deudas, y un periodo dedicado casi en su totalidad a los estudios, tanto de lo visto en la universidad como de otras cosas que atraían mi interés; de todo eso he podido derivar gran parte de lo que he escrito en este blog. Recientemente, la situación cambió, como ya te había contado.

Desde hace algunos meses estoy trabajando en informática (mi primera profesión), y esa es una actividad que se lleva la mayor parte de mi día, tanto en mi lugar de trabajo como al regresar a mi casa. Aparte de eso, tengo otros trabajos a los cuales dedico unas cuantas horas a la semana, y en los días que vienen planeo empezar el desarrollo de mi disertación de tesis. Todo esto, como se podría esperar, ha ocupado el tiempo que antes empleaba en la lectura y búsqueda de información en terapia física, y ha reducido marcadamente el tiempo que tengo para sentarme a redactar entradas en este espacio; tú probablemente hayas notado este hecho al constatar una disminución en la frecuencia de publicación en este blog.

Al conversar sobre cómo uno se las arregla para balancear las diferentes actividades de la vida diaria, un profesor, quien está siempre mil veces más ocupado que yo, me hacía caer en la cuenta, "Y eso que no tienes hijos y una familia que cuidar". Con los trabajos que tengo ahora, y con aquellos que pueda ejercer en el campo de la terapia física una vez que me gradúe, me pregunto cómo me las arreglaré para organizar mi vida y no descuidar nada importante. Ciertamente, con más responsabilidades profesionales, no podré continuar con el ritmo de lectura y consulta de información que tuve cuando era estudiante, a menos que enfoque mi profesión hacia lo académico (lo cual es, francamente, una posibilidad que me atrae).

Hoy quiero únicamente destacar dos cosas. Primero, al estudiante le sugiero que aproveche todo el tiempo que tiene durante su carrera a estudiar: lee, consulta, busca, investiga, conversa con compañeros y profesores; en definitiva, entérate bien en qué consiste la terapia física y procura ensamblar un conocimiento redondeado sobre la profesión, sobre el cual puedas sustentar tu ejercicio cuando te gradúes; más tarde, ya con obligaciones profesionales y familiares, será más difícil hacerlo. Segundo, quiero preguntar a los lectores del blog, particularmente a aquellos que ya trabajan y tienen una familia que cuidar, ¿cómo hacen para mantenerse al día en la profesión, en medio de sus responsabilidades profesionales, familiares y comunitarias, y de otras actividades que forman parte de la vida personal cotidiana? ¿Cómo organizan su día, su semana, su mes, su año?

sábado, mayo 22, 2010

Persona, tarea y entorno: su influencia en el movimiento humano (Introducción)

En este momento yo no conozco quién propuso originalmente la idea de que todo movimiento humano es influenciado por las características de la persona, de la tarea y del entorno, pero leí algo sobre esto por primera vez hace dos o tres años en el famoso libro de control motorde Anne Shumway-Cook y Marjorie Woollacott. Desde ese momento, he encontrado múltiples referencias a esta noción en otros libros de comportamiento motor, y también en libros generales de terapia física, de biomecánica y de entrenamiento deportivo.

Recientemente me volví a topar con este concepto en el libro Fundamentals of Motor Behavior(2010), donde su autor, Jeffrey Fairbrother, sostiene (página 36) que el comportamiento motor puede ser visto como el producto de estos tres elementos:
  1. Las capacidades y limitaciones de la persona.
  2. Las demandas de la tarea.
  3. La influencia del entorno.
Según esta noción, tanto el entrenamiento de un atleta que trabaja para mejorar su desempeño como la rehabilitación de una persona con una función motriz disminuida deben tomar en cuenta no únicamente la condición física de la persona, sino la tarea que ejecuta y el entorno donde lo hace.

Así, el rendimiento de un atleta cambia tanto con una mejor, o peor, condición física, como con las variaciones en los desafíos a los que se enfrenta y con modicaciones en el entorno en el cual se desenvuelve en un momento específico (con un terreno o clima diferente, con competidores de menor o mayor nivel, cuando siente la presión de una audiencia que lo anima o que lo desanima, cuando se trata de una práctica rutinaria o de una competencia importantísima, etc.). De igual forma, una persona que trabaja para recuperar la capacidad de caminar y que ha demostrado grandes avances en entornos controlados como un consultorio de terapia física, no necesariamente está listo para enfrentar las demandas impuestas por tareas y entornos menos controlados, como podrían ser situaciones como caminar mientras sujeta algo en sus manos (p.ej., las compras del supermercado, un plato con comida o un vaso con líquido que se puede regar); desplazarse por una acera con muchos peatones avanzando en torno al paciente en diferentes sentidos; el cruce de una calle transitada por muchos vehículos, con el semáforo en rojo pero a punto de cambiar a verde; y así sucesivamente, entre una infinidad de situaciones posibles de la vida diaria.

En las próximas entradas intentaré ampliar un poco más este tema, mencionando lo que encuentre sobre la relevancia que tiene para el terapeuta físico el considerar la persona, la tarea y el entorno en las intervenciones que realiza con sus pacientes.

sábado, mayo 15, 2010

Bioética y profesionalismo en las series médicas televisivas

Esto es algo que no pensaba que encontraría. Se trata de un estudio titulado "Bioethics and professionalism in popular television medical dramas", el cual fue publicado en Journal of Medical Ethics en el 2010. En este estudio, los autores (todos afiliados de una u otra forma a la prestigiosa Universidad John Hopkins) analizaron una temporada completa de las populares series de televisión Grey's Anatomy y House para cuantificar la ocurrencia de situaciones que involucraban decisiones bioéticas y de profesionalismo (entre colegas, y entre profesionales y pacientes), y el tratamiento que recibían estos asuntos en los entornos médicos representados en estas series. El estudio encontró que las desviaciones del profesionalismo en estas series eran en ocasiones flagrantes, y que ocurrían con mucha mayor frecuencia que la demostración de comportamientos ejemplares de parte de los profesionales.

A la vez que reconoce que estas series televisivas están diseñadas para el entretenimiento más que para representar situaciones y decisiones reales, el estudio sugiere que los casos presentados en estas series podrían emplearse en las aulas de los programas de educación en las ramas médicas para plantear discusiones y críticas en torno a asuntos bioéticos y de profesionalismo, que son temas que muchas veces no son bien recibidos por los estudiantes en el formato tradicional de clases.

Se trata de una lectura interesante; te recomiendo que le dediques un poco de tiempo.

miércoles, mayo 12, 2010

El fútbol, y la terapia física, como lo ven los estadounidenses

Si alguna vez has visto un partido de la liga de fútbol de Estados Unidos de América, o algún partido internacional transmitido por una cadena de EUA, seguro habrás notado la propensión que tienen los estadounidenses hacia cuantificar todo lo que pasa en la cancha de juego. Mientras transcurre el partido en televisión, verás todo tipo de estadísticas de los jugadores, los equipos o las naciones que se enfrentan, tanto del partido en cuestión como de encuentros pasados; frecuentemente, para quien no está acostumbrado a ello, el vaivén de las cifras obstaculiza o distrae la visión del partido.

Un ejemplo clarísimo de esa inclinación por cuantificar todo es el análisis matemático-físico que realiza un comentador estadounidense sobre uno de los goles del magnífico Roberto Carlos, cuyo video incrusto a continuación (te anticipo que no se trata del inolvidable gol de tiro libre que Roberto Carlos convirtió contra Francia hace más de una década; para un análisis de ese gol habrá que esperar al programa "La Ciencia del Gol" que se estrenará en Discovery este domingo, 16 de mayo; resalto también que en este momento no diré nada sobre la exactitud del análisis).



En la página de YouTube del video (haz click sobre cualquier parte del video para ir a ella), verás los comentarios acertados de algunas personas, que resaltan precisamente lo que yo quiero hacerte notar hoy: mientras el narrador deportivo latinoamericano exclamaría simplemente "¡Gooolazo!" al presenciar o revivir tremendo gol, los estadounidenses se han tomado la molestia de analizarlo hasta desmenuzarlo en números.

¿Qué relevancia puede tener esto en un blog de terapia física? Aparte de que estamos en época del mundial y de que --no nos engañemos-- todos llevamos el fútbol en la sangre y que podemos discutirlo en cualquier momento, lo menciono en este espacio porque es algo que he notado que pasa en otros campos, incluyendo en las profesiones como la terapia física. He encontrado evidencia de ello en los libros (y demás material que he consultado) de nuestra profesión, y pienso que es algo que hace que la terapia física como la predican y practican los estadounidenses puede resultar hasta cierto punto artificial para los estudiantes y profesionales de nuestros países, quienes se inclinan más por la visión europea de las cosas, como he dicho anteriormente (aquí y allá). ¿Qué opinas tú sobre esto?

domingo, mayo 02, 2010

La licenciatura en terapia física: apenas el inicio

Durante el último semestre de clases, hubo la oportunidad de conversar y discutir sobre la percepción individual que mis compañeros y yo teníamos sobre la educación que habíamos recibido, y acerca de lo que podíamos esperar de nuestra profesión en el futuro, basándonos en lo que habíamos vivido y presenciado hasta ese momento. En esas ocasiones, mi opinión de que necesitamos un mayor sustento teórico para lo que hacemos y de que tras obtener la licenciatura tendremos que buscar un nivel mayor de formación profesional, no fue bien recibida por muchos; talvez mis argumentos no fueron suficientemente claros y convincentes en ese momento. Sin embargo, apenas unos días atrás (varios meses después de haber egresado), conversé largamente con una compañera nuevamente sobre esto, y ella me dijo, "Recién ahora entiendo a lo que te referías cuando hablábamos de esto en clases; siento que no tengo otra opción que buscar más educación para atender con responsabilidad a mis pacientes".

En la universidad, yo sentía que había una urgencia de parte de muchos compañeros de salir a atender a pacientes; otros, en menor número, tenían como objetivo el procurarse más educación después de graduarse. Mi opinión personal, como digo, es que nuestro enfoque, dado que pertenecemos a una nueva generación de terapeutas físicos que inician su ejercicio profesional con el título de licenciatura, debería centrarse en buscar formación más profunda y especializada.

La transición a los programas de licenciatura en terapia física en el Ecuador, como yo la concibo, no es simplemente una oportunidad para agregar más créditos y asignaturas a los programas de educación existentes; al contrario, es el momento para rediseñar y reestructurar completamente los programas de terapia física para impartir una educación más global que permita a los estudiantes tener más opciones cuando se gradúen. En efecto, esto último es precisamente lo que están haciendo muchos pioneros de la profesión en este país que se dedican a la docencia.

Anteriormente se esperaba que los graduados en terapia física sean personas que hagan cosas; ahora, con la licenciatura, se espera que ellas sean profesionales capaces de tomar, por cuenta propia, decisiones conscientes e informadas. En el pasado, la educación en terapia física culminaba en un punto en el cual los profesionales no tenían otra opción que trabajar; ahora, con la licenciatura, los profesionales pueden aspirar a una infinidad de posibilidades de formación, entre ellas, las certificaciones nacionales e internacionales; los posgrados como los diplomados, las maestrías y las especializaciones; y los doctorados profesionales (como el título de DPT, para aquellos que decidan vivir en Estados Unidos de Norteamérica) y doctorados académicos (el Ph.D., para quienes estén interesados en la investigación científica o en la docencia universitaria). Las membresías en organizaciones profesionales internacionales ahora también son una posibilidad. Como se puede ver, ya no existe un límite en la educación que el terapeuta físico puede conseguir; yo pienso que este nivel de educación podría ser un factor que ayude a la terapia física a obtener el reconocimiento que se merece dentro del ámbito de las profesiones de la salud.

Naturalmente, hay que mencionar que, en la actualidad, para obtener educación avanzada específicamente en terapia física hay que buscar educación en el exterior; sin embargo, en Ecuador ya tenemos profesionales que se dedican a la docencia que han venido del exterior con títulos de posgrado, y otros que están realizando estudios de cuarto nivel en ramas afines en universidades locales. Con suerte, estos profesionales luego instaurarán programas de posgrado de terapia física en Ecuador, para el beneficio de los que vendremos después que ellos.

Para nosotros, compañeros, quiero reiterar mi opinión de que la licenciatura es apenas el inicio. Mi reconocimiento y mi agradecimiento a los profesionales pioneros que han trabajado (y luchado) con empeño para que la terapia física pueda dar este, tan necesario e importante, cambio de dirección.

domingo, abril 25, 2010

Eadweard Muybridge y sus secuencias fotográficas del movimiento humano

Ningún recuento de la historia del estudio del movimiento humano (kinesiología) que yo haya leído, particularmente en el contexto del análisis del movimiento, ha dejado de lado a Eadweard Muybridge y su trabajo. Muybridge es famoso por las secuencias fotográficas, revolucionarias en su época, que capturó de varones y mujeres caminando, saltando y corriendo, y realizando diferentes tareas cotidianas y gestos deportivos; Muybridge también registró el movimiento de varias especies de animales. Las obras en las que se han recopilado esas secuencias, publicadas originalmente a finales del siglo XIX y reeditadas al término del siglo XX, son consideradas obras clásicas de la kinesiología.

En esta ocasión simplemente quería contarte que varias de las obras de Eadweard Muybridge y otras recopilaciones de su trabajo se pueden conseguir en Amazon.com. Entre ellas, las siguientes:
En estas páginas de Amazon.com se pueden observar varias de las secuencias fotográficas capturadas por Muybridge. En Google Books también se pueden ver porciones de estas obras, pero ejemplos de las secuencias fotográficas en sí se pueden apreciar únicamente en el caso de la recopilación titulada The Male and Female Figure in Motion: 60 Classic Photographic Sequences, cuyas páginas incrusto directamente en este blog.