viernes, junio 25, 2010

Libro recomendado: Fundamentals of Motor Behavior

Como he manifestado anteriormente, mi interés por el campo del comportamiento motor es creciente. A pesar de que, al menos por el momento, no estoy interesado en la rehabilitación neurológica, sí quiero estar en la capacidad de entender cómo el sistema nervioso produce el movimiento humano. Por este motivo, yo quería conseguir un recurso que me diera una introducción al comportamiento motor muy, pero muy, sencilla, evitando siempre que sea posible las visiones y filosofías de técnicas específicas de rehabilitación, y principalmente la neuroanatomía y demás pesadillas (tractos, núcleos, ganglios, nervios..... ¡¡¡No!!!.... ¡¡¡Pelízquenme!!!)

Pienso que encontré ese recurso, y por un precio realmente minúsculo. Se trata del libro Fundamentals of Motor Behavior (Jeffrey Fairbrother, 2010). Utilizando abundantes ejemplos de la vida real, incluyendo deportes, oficios, y actividades y experiencias cotidianas --ejemplos que, sin duda, ayudan al lector a situarse e identificarse en el contexto de lo expuesto y a comprenderlo de mejor forma-- el libro explica de forma muy clara cómo el movimiento humano se controla, se aprende, se desarrolla y se ejecuta. Sin embargo, que la sencillez y brevedad del libro (tiene menos de 200 páginas) no te confundan, ya que al leerlo uno rápidamente cae en la cuenta de que se trata de una cobertura muy digerible de un tema que en realidad es extremadamente complejo (otra característica que me gusta son las biografías de autores e investigadores del comportamiento motor que están dispersas por todo el texto; siempre me asombra conocer a personas que han dedicado su vida al estudio de alguna faceta del cuerpo humano).

Por $29 (más envío)por la versión impresa y $16 por la versión digital (un eBook en el formato Adobe Digital Editions, publicado por Human Kinetics y disponible para su descarga inmediata), francamente no pienso que se pueda conseguir algo mejor.

martes, junio 15, 2010

Tener, y ser, un mentor

Cuando compro un libro de terapia física, la página de agradecimientos es una de las primeras cosas que leo, y en realidad me resulta inspirador hacerlo. Aparte de los comprensibles agradecimientos a cónyuges, hijos o padres, quienes han acompañado al autor durante su vida y tolerado amorosamente dos, tres o cuatro años de reclusión del autor mientras éste preparaba su obra, me emociono inmensamente al leer algo como lo siguiente:
A Rodrigo Rodríguez: mi amigo, mentor y maestro, quien me ayudó a iniciar mi carrera, y me guió con sabiduría, paciencia y generosidad durante los últimos 30 años.
La idea de que una persona pueda enriquecer a otra profundamente compartiendo con ella su conocimiento, tanto de una profesión como de la vida en general, me parece sublime y poderosa. Mi admiración va para todas aquellas personas nobles que dedican su vida a la enseñanza y guía de otras personas, para ayudarles a ser tan buenas como puedan ser.

Me encantaría tener un mentor y, de igual forma, espero algún día convertirme en uno.

viernes, junio 11, 2010

Una forma rápida de consultar el calendario y los resultados del Mundial

Entra a Google, y digita,
mundial 2010 calendario
O bien,
mundial 2010 resultados
En el primer caso, Google te mostrará rápidamente el calendario de los partidos del Mundial del día actual y de los próximos días, con los horarios ajustados al país donde estás. En el segundo caso, te mostrará los resultados de los partidos recientes o que se están jugando al momento. Gracias a mi hermano por el dato.

De paso, por si no lo sabías, Google también te sirve como una calculadora, un convertidor de divisas, un convertidor de unidades de medida, entre otras cosas. En lugar de digitar una búsqueda regular, prueba lo siguiente:
24 * 7
1 dólar a peso argentino
165 libras a kilos
62 millas a km

domingo, junio 06, 2010

iPad y similares: ideas de lo que se podrá hacer con ellos

El iPad, lanzado al mercado hace dos meses, es el primer modelo popular de una nueva serie de dispositivos tipo "tableta" que aparecerán proximamente, como reporta la revista PCWorld.

Después de ver el video que incrusto a continuación, podrás empezar a apreciar lo que será posible hacer en el futuro con dispositivos como el iPad (sea esto algo realmente útil, o algo medio loco). Por lo pronto, aunque no te contaré explícitamente, ya tengo algunas ideas sobre cómo se podría utilizar estos dispositivos en la atención de terapia física...

iPad + Velcro from Jesse Rosten on Vimeo.

(Gracias a mi hermano por pasarme el enlace al video.)

jueves, junio 03, 2010

Ya no soy un estudiante, ¿o sí?

Hace pocos días, un profesor me contó en persona que él ojea mi blog con cierta regularidad, y aunque no comentó nada específico sobre algo que yo haya escrito, con su forma honesta y directa de decir las cosas el profesor me planteó la siguiente sugerencia (bueno, viniendo de él, en realidad fue casi una exigencia):
Ya es hora de que cambies el nombre de tu blog; ya no eres un "estudiante", eres un "egresado".
Desde ese momento he estado pensando en lo que me digo el profesor: Habiendo egresado, ¿debería cambiar el nombre de este blog o no? Entiendo que cambiar la alusión a "estudiante" por otra a "egresado" de alguna forma podría elevar mi estatus y el de este blog, pero entre los argumentos a favor y en contra del cambio de nombre hay otros que me apoyan con mayor fuerza para conservar el nombre actual.

La verdad es que no soy (y nunca he sido) una persona que busque siempre que alguien más le enseñe lo que quiere o debe saber; al contrario, gran parte de lo (poco) que sé y que planeo poner en práctica (llegado el momento de poner en mis manos la salud de una persona con responsabilidad), en realidad no fue obtenido en el aula de clases, sino que proviene de otros lugares. En ese sentido, yo era un "estudiante de terapia física" antes de sentarme por primera vez en un aula, y el salir de la última de ellas no ha marcado el final de mi aprendizaje, el término de mi época de "estudiante", sino que constituye la ansiada oportunidad para centrarme en las cosas que realmente me interesan, con la filosofía y el enfoque que quiero imprimir en lo que haré en la práctica. Los cuatro años de estudios, para mis gustos y fines, deberán ser complementados por bastante tiempo adicional para aprender cosas que sé que son esenciales para mi práctica profesional pero que todavía desconozco, sin cuyo conocimiento mi práctica se sentiría realmente vacía, incierta, insegura y hasta irresponsable.

Me considero un "estudiante" aún porque mi curiosidad y mi empeño por descubrir, por cuenta propia, cosas totalmente nuevas, incluso si desafían o contradicen lo aprendido anteriormente (por cualquier medio), no han hecho otra cosa que incrementarse al dejar de asistir a clases. De hecho, ese interés es lo que originalmente me impulsó para empezar a estudiar terapia física y es lo que me mantiene comprometido para seguir formándome; francamente, el instante en que la novedad se desvanezca será el momento en el cual yo pierda totalmente mi interés por la teoría y la práctica de la terapia física.

Principalmente por estos estos motivos, como yo lo percibo y no tengo reparos en admitirlo, yo considero que continúo siendo un "estudiante" de terapia física.

jueves, mayo 27, 2010

Ahora tengo eBooks en mi biblioteca

Hace aproximadamente 6 años empecé a ensamblar mi biblioteca de acondicionamiento físico, a la cual posteriormente adicioné libros de kinesiología y terapia física. Al momento tengo alrededor de 50 libros, cuyas extensiones varían entre las 200 y las 1000 páginas. Llevar uno o más de mis libros a la mano o en la mochila para leerlos en otro lugar, particularmente si se trata de los más grandes (de 3 kg o más), en verdad es incómodo. Asimismo, aunque mi biblioteca aún es pequeña, puedo anticipar que desplazarla a otro sitio requeriría varios viajes. Por este motivo, como te he comentado anteriormente en varias entradas sobre dispositivos, publicadoras y proveedores de libros electrónicos, estoy muy interesado en adquirir un dispositivo lector de libros electrónicos, en el cual yo pueda llevar una colección entera de libros en un conveniente aparato portátil.

De hecho, ya he empezado a agregar libros electrónicos a mi biblioteca, los cuales leo en mi computadora portátil hasta comprar un dispositivo lector dedicado. Hasta el momento he adquirido ocho eBooks, todos de la misma publicadora, Human Kinetics (HK), y en el mismo formato, Adobe Digital Editions. Tengo planes de comprar varios eBooks más, tanto de HK como de otro proveedor que acabo de descubrir y que te mencionaré en el futuro.

Los libros impresos y los electrónicos coexistirán en mi biblioteca por un buen tiempo, y hay ocasiones en las que prefiero adquirir la versión impresa frente a la versión electrónica, y viceversa. La razón obvia para comprar la versión impresa es la situación en la que no existe una versión electrónica de un título que me interesa mucho; todavía son relativamente pocos los libros de terapia física que están disponibles en versión electrónica, y también hay casos de libros que sí tienen versiones electrónicas pero cuya distribución está restringida a un territorio específico. Otras razones para que yo me incline por las versiones impresas son, por ejemplo, cuando el libro impreso está en oferta a un precio excelente, o cuando se trata de un clásico de la terapia física que demanda exhibirse en mi estantería.

Por otro lado, prefiero la versión electrónica cuando su precio es significativamente inferior a la versión impresa (generalmente cuestan entre 10% y 40% menos), cuando el libro me ayudaría a satisfacer una necesidad urgente de información (ya que uno los compra y los descarga enseguida), o cuando la versión impresa es tan grande que importarla a mi país significaría costos muy elevados. Este es justamente el caso de un libro que me interesa muchísimo, el "recontra" esencial Pathology de Goodman, el cual es el libro más grande que yo haya pretendido comprar: tiene alrededor de 1700 páginas y 4 kg. Este es un libro que intentaré adquirir en ese segundo proveedor que te mencioné hace un momento.

Si te interesa probar los libros electrónicos y quieres enterarte de mi experiencia con los eBooks de HK en formato Adobe Digital Editions, avísame mediante un comentario y escribiré más al respecto en este blog.

lunes, mayo 24, 2010

Trabajo, estudio, familia, vida personal: ¿Cómo conjugarlas?

Durante los cuatro años de estudios en el programa de terapia física (del cual egresé a finales del 2009) prácticamente no trabajé. Fueron cuatro años de no tener dinero en los bolsillos y de acumular deudas, y un periodo dedicado casi en su totalidad a los estudios, tanto de lo visto en la universidad como de otras cosas que atraían mi interés; de todo eso he podido derivar gran parte de lo que he escrito en este blog. Recientemente, la situación cambió, como ya te había contado.

Desde hace algunos meses estoy trabajando en informática (mi primera profesión), y esa es una actividad que se lleva la mayor parte de mi día, tanto en mi lugar de trabajo como al regresar a mi casa. Aparte de eso, tengo otros trabajos a los cuales dedico unas cuantas horas a la semana, y en los días que vienen planeo empezar el desarrollo de mi disertación de tesis. Todo esto, como se podría esperar, ha ocupado el tiempo que antes empleaba en la lectura y búsqueda de información en terapia física, y ha reducido marcadamente el tiempo que tengo para sentarme a redactar entradas en este espacio; tú probablemente hayas notado este hecho al constatar una disminución en la frecuencia de publicación en este blog.

Al conversar sobre cómo uno se las arregla para balancear las diferentes actividades de la vida diaria, un profesor, quien está siempre mil veces más ocupado que yo, me hacía caer en la cuenta, "Y eso que no tienes hijos y una familia que cuidar". Con los trabajos que tengo ahora, y con aquellos que pueda ejercer en el campo de la terapia física una vez que me gradúe, me pregunto cómo me las arreglaré para organizar mi vida y no descuidar nada importante. Ciertamente, con más responsabilidades profesionales, no podré continuar con el ritmo de lectura y consulta de información que tuve cuando era estudiante, a menos que enfoque mi profesión hacia lo académico (lo cual es, francamente, una posibilidad que me atrae).

Hoy quiero únicamente destacar dos cosas. Primero, al estudiante le sugiero que aproveche todo el tiempo que tiene durante su carrera a estudiar: lee, consulta, busca, investiga, conversa con compañeros y profesores; en definitiva, entérate bien en qué consiste la terapia física y procura ensamblar un conocimiento redondeado sobre la profesión, sobre el cual puedas sustentar tu ejercicio cuando te gradúes; más tarde, ya con obligaciones profesionales y familiares, será más difícil hacerlo. Segundo, quiero preguntar a los lectores del blog, particularmente a aquellos que ya trabajan y tienen una familia que cuidar, ¿cómo hacen para mantenerse al día en la profesión, en medio de sus responsabilidades profesionales, familiares y comunitarias, y de otras actividades que forman parte de la vida personal cotidiana? ¿Cómo organizan su día, su semana, su mes, su año?

sábado, mayo 22, 2010

Persona, tarea y entorno: su influencia en el movimiento humano (Introducción)

En este momento yo no conozco quién propuso originalmente la idea de que todo movimiento humano es influenciado por las características de la persona, de la tarea y del entorno, pero leí algo sobre esto por primera vez hace dos o tres años en el famoso libro de control motorde Anne Shumway-Cook y Marjorie Woollacott. Desde ese momento, he encontrado múltiples referencias a esta noción en otros libros de comportamiento motor, y también en libros generales de terapia física, de biomecánica y de entrenamiento deportivo.

Recientemente me volví a topar con este concepto en el libro Fundamentals of Motor Behavior(2010), donde su autor, Jeffrey Fairbrother, sostiene (página 36) que el comportamiento motor puede ser visto como el producto de estos tres elementos:
  1. Las capacidades y limitaciones de la persona.
  2. Las demandas de la tarea.
  3. La influencia del entorno.
Según esta noción, tanto el entrenamiento de un atleta que trabaja para mejorar su desempeño como la rehabilitación de una persona con una función motriz disminuida deben tomar en cuenta no únicamente la condición física de la persona, sino la tarea que ejecuta y el entorno donde lo hace.

Así, el rendimiento de un atleta cambia tanto con una mejor, o peor, condición física, como con las variaciones en los desafíos a los que se enfrenta y con modicaciones en el entorno en el cual se desenvuelve en un momento específico (con un terreno o clima diferente, con competidores de menor o mayor nivel, cuando siente la presión de una audiencia que lo anima o que lo desanima, cuando se trata de una práctica rutinaria o de una competencia importantísima, etc.). De igual forma, una persona que trabaja para recuperar la capacidad de caminar y que ha demostrado grandes avances en entornos controlados como un consultorio de terapia física, no necesariamente está listo para enfrentar las demandas impuestas por tareas y entornos menos controlados, como podrían ser situaciones como caminar mientras sujeta algo en sus manos (p.ej., las compras del supermercado, un plato con comida o un vaso con líquido que se puede regar); desplazarse por una acera con muchos peatones avanzando en torno al paciente en diferentes sentidos; el cruce de una calle transitada por muchos vehículos, con el semáforo en rojo pero a punto de cambiar a verde; y así sucesivamente, entre una infinidad de situaciones posibles de la vida diaria.

En las próximas entradas intentaré ampliar un poco más este tema, mencionando lo que encuentre sobre la relevancia que tiene para el terapeuta físico el considerar la persona, la tarea y el entorno en las intervenciones que realiza con sus pacientes.

sábado, mayo 15, 2010

Bioética y profesionalismo en las series médicas televisivas

Esto es algo que no pensaba que encontraría. Se trata de un estudio titulado "Bioethics and professionalism in popular television medical dramas", el cual fue publicado en Journal of Medical Ethics en el 2010. En este estudio, los autores (todos afiliados de una u otra forma a la prestigiosa Universidad John Hopkins) analizaron una temporada completa de las populares series de televisión Grey's Anatomy y House para cuantificar la ocurrencia de situaciones que involucraban decisiones bioéticas y de profesionalismo (entre colegas, y entre profesionales y pacientes), y el tratamiento que recibían estos asuntos en los entornos médicos representados en estas series. El estudio encontró que las desviaciones del profesionalismo en estas series eran en ocasiones flagrantes, y que ocurrían con mucha mayor frecuencia que la demostración de comportamientos ejemplares de parte de los profesionales.

A la vez que reconoce que estas series televisivas están diseñadas para el entretenimiento más que para representar situaciones y decisiones reales, el estudio sugiere que los casos presentados en estas series podrían emplearse en las aulas de los programas de educación en las ramas médicas para plantear discusiones y críticas en torno a asuntos bioéticos y de profesionalismo, que son temas que muchas veces no son bien recibidos por los estudiantes en el formato tradicional de clases.

Se trata de una lectura interesante; te recomiendo que le dediques un poco de tiempo.

miércoles, mayo 12, 2010

El fútbol, y la terapia física, como lo ven los estadounidenses

Si alguna vez has visto un partido de la liga de fútbol de Estados Unidos de América, o algún partido internacional transmitido por una cadena de EUA, seguro habrás notado la propensión que tienen los estadounidenses hacia cuantificar todo lo que pasa en la cancha de juego. Mientras transcurre el partido en televisión, verás todo tipo de estadísticas de los jugadores, los equipos o las naciones que se enfrentan, tanto del partido en cuestión como de encuentros pasados; frecuentemente, para quien no está acostumbrado a ello, el vaivén de las cifras obstaculiza o distrae la visión del partido.

Un ejemplo clarísimo de esa inclinación por cuantificar todo es el análisis matemático-físico que realiza un comentador estadounidense sobre uno de los goles del magnífico Roberto Carlos, cuyo video incrusto a continuación (te anticipo que no se trata del inolvidable gol de tiro libre que Roberto Carlos convirtió contra Francia hace más de una década; para un análisis de ese gol habrá que esperar al programa "La Ciencia del Gol" que se estrenará en Discovery este domingo, 16 de mayo; resalto también que en este momento no diré nada sobre la exactitud del análisis).



En la página de YouTube del video (haz click sobre cualquier parte del video para ir a ella), verás los comentarios acertados de algunas personas, que resaltan precisamente lo que yo quiero hacerte notar hoy: mientras el narrador deportivo latinoamericano exclamaría simplemente "¡Gooolazo!" al presenciar o revivir tremendo gol, los estadounidenses se han tomado la molestia de analizarlo hasta desmenuzarlo en números.

¿Qué relevancia puede tener esto en un blog de terapia física? Aparte de que estamos en época del mundial y de que --no nos engañemos-- todos llevamos el fútbol en la sangre y que podemos discutirlo en cualquier momento, lo menciono en este espacio porque es algo que he notado que pasa en otros campos, incluyendo en las profesiones como la terapia física. He encontrado evidencia de ello en los libros (y demás material que he consultado) de nuestra profesión, y pienso que es algo que hace que la terapia física como la predican y practican los estadounidenses puede resultar hasta cierto punto artificial para los estudiantes y profesionales de nuestros países, quienes se inclinan más por la visión europea de las cosas, como he dicho anteriormente (aquí y allá). ¿Qué opinas tú sobre esto?

domingo, mayo 02, 2010

La licenciatura en terapia física: apenas el inicio

Durante el último semestre de clases, hubo la oportunidad de conversar y discutir sobre la percepción individual que mis compañeros y yo teníamos sobre la educación que habíamos recibido, y acerca de lo que podíamos esperar de nuestra profesión en el futuro, basándonos en lo que habíamos vivido y presenciado hasta ese momento. En esas ocasiones, mi opinión de que necesitamos un mayor sustento teórico para lo que hacemos y de que tras obtener la licenciatura tendremos que buscar un nivel mayor de formación profesional, no fue bien recibida por muchos; talvez mis argumentos no fueron suficientemente claros y convincentes en ese momento. Sin embargo, apenas unos días atrás (varios meses después de haber egresado), conversé largamente con una compañera nuevamente sobre esto, y ella me dijo, "Recién ahora entiendo a lo que te referías cuando hablábamos de esto en clases; siento que no tengo otra opción que buscar más educación para atender con responsabilidad a mis pacientes".

En la universidad, yo sentía que había una urgencia de parte de muchos compañeros de salir a atender a pacientes; otros, en menor número, tenían como objetivo el procurarse más educación después de graduarse. Mi opinión personal, como digo, es que nuestro enfoque, dado que pertenecemos a una nueva generación de terapeutas físicos que inician su ejercicio profesional con el título de licenciatura, debería centrarse en buscar formación más profunda y especializada.

La transición a los programas de licenciatura en terapia física en el Ecuador, como yo la concibo, no es simplemente una oportunidad para agregar más créditos y asignaturas a los programas de educación existentes; al contrario, es el momento para rediseñar y reestructurar completamente los programas de terapia física para impartir una educación más global que permita a los estudiantes tener más opciones cuando se gradúen. En efecto, esto último es precisamente lo que están haciendo muchos pioneros de la profesión en este país que se dedican a la docencia.

Anteriormente se esperaba que los graduados en terapia física sean personas que hagan cosas; ahora, con la licenciatura, se espera que ellas sean profesionales capaces de tomar, por cuenta propia, decisiones conscientes e informadas. En el pasado, la educación en terapia física culminaba en un punto en el cual los profesionales no tenían otra opción que trabajar; ahora, con la licenciatura, los profesionales pueden aspirar a una infinidad de posibilidades de formación, entre ellas, las certificaciones nacionales e internacionales; los posgrados como los diplomados, las maestrías y las especializaciones; y los doctorados profesionales (como el título de DPT, para aquellos que decidan vivir en Estados Unidos de Norteamérica) y doctorados académicos (el Ph.D., para quienes estén interesados en la investigación científica o en la docencia universitaria). Las membresías en organizaciones profesionales internacionales ahora también son una posibilidad. Como se puede ver, ya no existe un límite en la educación que el terapeuta físico puede conseguir; yo pienso que este nivel de educación podría ser un factor que ayude a la terapia física a obtener el reconocimiento que se merece dentro del ámbito de las profesiones de la salud.

Naturalmente, hay que mencionar que, en la actualidad, para obtener educación avanzada específicamente en terapia física hay que buscar educación en el exterior; sin embargo, en Ecuador ya tenemos profesionales que se dedican a la docencia que han venido del exterior con títulos de posgrado, y otros que están realizando estudios de cuarto nivel en ramas afines en universidades locales. Con suerte, estos profesionales luego instaurarán programas de posgrado de terapia física en Ecuador, para el beneficio de los que vendremos después que ellos.

Para nosotros, compañeros, quiero reiterar mi opinión de que la licenciatura es apenas el inicio. Mi reconocimiento y mi agradecimiento a los profesionales pioneros que han trabajado (y luchado) con empeño para que la terapia física pueda dar este, tan necesario e importante, cambio de dirección.

domingo, abril 25, 2010

Eadweard Muybridge y sus secuencias fotográficas del movimiento humano

Ningún recuento de la historia del estudio del movimiento humano (kinesiología) que yo haya leído, particularmente en el contexto del análisis del movimiento, ha dejado de lado a Eadweard Muybridge y su trabajo. Muybridge es famoso por las secuencias fotográficas, revolucionarias en su época, que capturó de varones y mujeres caminando, saltando y corriendo, y realizando diferentes tareas cotidianas y gestos deportivos; Muybridge también registró el movimiento de varias especies de animales. Las obras en las que se han recopilado esas secuencias, publicadas originalmente a finales del siglo XIX y reeditadas al término del siglo XX, son consideradas obras clásicas de la kinesiología.

En esta ocasión simplemente quería contarte que varias de las obras de Eadweard Muybridge y otras recopilaciones de su trabajo se pueden conseguir en Amazon.com. Entre ellas, las siguientes:
En estas páginas de Amazon.com se pueden observar varias de las secuencias fotográficas capturadas por Muybridge. En Google Books también se pueden ver porciones de estas obras, pero ejemplos de las secuencias fotográficas en sí se pueden apreciar únicamente en el caso de la recopilación titulada The Male and Female Figure in Motion: 60 Classic Photographic Sequences, cuyas páginas incrusto directamente en este blog.

sábado, abril 24, 2010

Una breve introducción al control motor (Capítulo de libro)

A pesar de que mi interés se centra en la terapia física músculo-esquelética, reconozco que un entendimiento del comportamiento motor (control motor, aprendizaje motor y desarrollo motor) es fundamental para todo terapeuta físico, no únicamente para aquellos que se dedican a la terapia física neurológica.

Siento que mi interés por el campo del comportamiento motor, particularmente por el control motor, crece cada día. Por ejemplo, para ir y venir de mi casa yo generalmente utilizo un pasaje que conecta a mi calle con una avenida principal, y este pasaje consiste en alrededor de 80 o 90 gradas, con descansos más o menos regulares. En estos últimos días he dedicado algún tiempo a imaginar cómo será que el sistema nervioso y los músculos se adaptan a las diferentes variantes de esta tarea: por ejemplo, cuando subo las gradas, o cuando bajo por ellas; cuando me desplazo por ellas con calma, o corriendo por el apuro (o cuando me lo tomo como un desafío); cuando está lloviendo (o ha llovido) y hay que ser más cuidadoso porque las gradas están resbaladizas; cuando no he dormido bien y me siento débil, o cuando regreso cansado o preocupado por el trabajo; cuando mis músculos se fatigan durante la subida (por ejemplo, cuando subo corriendo las 80 gradas); y así durante el resto de numerosas variaciones posibles. Considerando las implacables e incesantes fuerzas externas (como la gravedad, la fricción y las fuerzas de reacción), ¿cómo determina el sistema nervioso qué músculos debe activar, y cómo gradúa las fuerzas musculares (fuerzas internas activas) que debe generar en diferentes posturas, posiciones articulares, longitudes musculares, tipos de contracción muscular, velocidades de contracción y demás consideraciones biomecánicas (incluyendo las fuerzas internas pasivas, como la elasticidad de los tejidos), y sin olvidar el estado de ánimo o de fatiga, o si tengo dolor o alguna lesión? Es un asunto fascinante, ¿no te parece?

Aunque sé que hay recursos clásicos sobre el tópico del control motor cuya consulta será en algún momento obligatoria para mí, el capítulo que te presento hoy, que se titula Motor Control (enlace directo a un archivo PDF) y que pertenece al libro Human Movement: An Introductory Text(Tony Everett, Clare Kell; 6ta. ed., 2010), puede ser útil como una introducción breve al tema. Chequéalo.

martes, abril 20, 2010

Física conceptual para los que no somos físicos

Un buen día, hace mucho tiempo, cuando ni siquiera pensaba en qué iba a hacer de mi vida --si estudiaría música, ingeniería, diplomacia, negocios, medicina, terapia física, etc.--, apareció en mi casa un libro de física de pasta azul que me llamó mucho la atención. Recuerdo haber leído unas cuantas de sus páginas, visto las ilustraciones (que en realidad eran caricaturas) y haber entendido lo que el libro exponía en su estilo particular, que era mucho más narrativo que matemático. Más tarde, en los últimos años de secundaria, la física que estudiamos tenía un gran componente matemático, lo que yo francamente no apreciaba, y que logró apartar a la física de mi mente.

Apenas cuando me empecé a interesar por la biomecánica en particular, y por la aplicación de la física a la terapia física en general (por ejemplo, cuando estudiábamos los agentes físicos como la electricidad y la luz), recordé que en algún lugar de mi casa debía estar aquel libro de pasta azul, el cual probablemente me ayudaría a entender varias nociones de física que yo quería comprender. Lo busqué sin éxito por mucho tiempo, hasta que hace apenas unas semanas lo encontré en una estantería de la casa de mi hermano.

Ahora sé a ciencia cierta que el libro se llama "Conceptos de Física" y que su autor es Paul Hewitt. En Internet descubrí que Pearson Educación ha publicado la 10ma edición en español, mientras que Addison-Wesley ha publicado recientemente la 11ma edición en inglés. Definitivamente tengo que conseguir cualquiera de las dos ediciones, pero mientras eso sucede, te cuento que en el sitio web de Pearson Educación puedes encontrar un poco más de información sobre el libro. En estotra página, también de Pearson, encuentras el nombre de usuario y la clave que te sirven para ingresar al sitio web (companion website) que acompaña a la edición en inglésdel libro, donde hallarás decenas de videos (entre otras cosas), en los cuales el autor explica cómo los conceptos de la física se aplican en la vida diaria, demostrándolos mediante acontecimientos y objetos cotidianos. Las explicaciones del autor sobre la inercia, por ejemplo, son muy gráficas, comprensibles y hasta entretenidas.

Así que si te interesa la física, pero no eres físico y te ahuyentan las matemáticas, ya sabes a qué recurso puedes recurrir.

domingo, abril 18, 2010

Libros digitales, electrónicos y en línea: Comparación de los más notables

Con el lanzamiento del iPad de Apple, los lectores de libros electrónicos seguramente se volverán progresivamente más populares en todo el mundo. Mientras eso ocurre, te cuento que la publicadora Wiley ha lanzado el sitio web Wiley eReader Resource, el cual puedes utilizar para enterarte sobre los lectores de libros electrónicos en general, para buscar modelos según las características que te interesan, y para comparar los modelos más destacados, entre ellos varios de los que he presentado en este blog: Kindle y Kindle DX de Amazon; Pocket Edition, Touch Edition y Daily Edition de Sony; nook de Barnes & Noble y iPad de Apple. eReader Resource también habla de Skiff Reader, un modelo que será comercializado próximamente y al que habrá que prestar atención.

Yo estoy considerando seriamente comprar uno de estos dispositivos (actualmente me inclino por el iPad). Ya hay una buena oferta de libros electrónicos en el campo de la medicina, incluyendo la terapia física, a buenos precios. Dispositivos como el iPad, con navegador de Internet y conexión Wi-Fi, también dan la posibilidad de inscribirse en cursos en línea, de los cuales también hay varias opciones. En especial, sin embargo, me atrae la idea de llevar toda una colección de libros en un solo dispositivo liviano y portátil, en lugar de pasar por la incomodidad de trasladar mis libros de 500, 700 o 900 páginas de un lugar a otro cuando los necesito.

sábado, abril 10, 2010

La fisiología del ejercicio y el ambiente (¡Estos gringos ya no saben qué inventar! - Episodio XVIII)

Quito, mi ciudad, está a 2800 metros sobre el nivel del mar, aproximadamente. Cuando se juegan partidos internacionales de fútbol, como sucede durante las eliminatorias del mundial, la Copa Libertadores o la Sudamericana, los equipos extranjeros sostienen que la altitud juega a favor de los equipos quiteños (o serranos, en general). Aunque tengo algunas nociones sobre la influencia de la altitud en el desempeño físico, a mí sí me gustaría tener argumentos con mayor sustento. Hay un recurso que me podría ayudar a conseguirlo.

El libro Advanced Environmental Exercise Physiology(Steven Cheung; 2010), expone cómo las características de los entornos impactan en la capacidad del ser humano durante el ejercicio, la competencia y el trabajo, y qué medidas se pueden tomar para contrarrestar los efectos de los ambientes a los que uno no está acostumbrado. Aparte de exponer los efectos de la altitud, el libro habla sobre los efectos de los medios ambientes calurosos, de la exposición al aire frío, de la inmersión en agua fría, de los ambientes contaminados, del ritmo cronobiológico e incluso de los efectos de la microgravedad y de los viajes espaciales.

La descripción completa del libro se puede encontrar en el sitio web de la publicadora, Human Kinetics, y varias páginas se pueden ojear en Google Books. Como se puede ver por el enfoque y los temas que cubre, si trabajas con deportistas o si tú mismo eres un deportista, este libro te puede resultar muy interesante.

viernes, abril 02, 2010

Un tipo de "magia" que podría ser útil en la terapia física

Anteriormente te hablé de un artículo publicado en The New York Times que resultó muy controversial entre los terapeutas físicos en Estados Unidos de Norteamérica, y cuyo título, traducido al español, era "Trátame, pero sin trucos, por favor". En este artículo, la autora demandaba una atención de terapia física que sea basada en la evidencia, no en la magia ni en el "vudú".

En otro artículo que me pareció interesante también, la referencia a los "trucos de magia" se emplea con una connotación diferente, explicando cómo la magia ha resultado ser útil durante la terapia física. Según el artículo "Using Magic Tricks To Treat Children With Locomotor Disabilities", una investigadora en Israel está empleando trucos de magia como ejercicio terapéutico para niños y adultos jóvenes con discapacidad motriz, y esta intervención ha demostrado ser eficaz, a la vez que es llamativa y entretenida para los pacientes de estas edades.

Así que, por lo visto, desde ahora hay que ser más específico cuando se pida excluir la "magia" de la terapia física.

viernes, marzo 26, 2010

Sobre la farmacología en la terapia física, y un libro recomendado

La farmacología es uno de los tópicos que rara vez se cubren con suficiente detalle en los programas de estudio de terapia física, a pesar de ser ésta una rama de la medicina, y de que las personas que acuden a los servicios de fisioterapia por lo general están bajo el tratamiento concurrente de un médico, siendo los fármacos parte de ese tratamiento. Son varios los motivos por los cuales muchas personas consideran que la farmacología no es muy importante en la formación del terapeuta físico; hoy expondré apenas dos ejemplos que he constatado. A la vez, compartiré contigo mi opinión sobre esto.

Hay fisioterapeutas que piensan que las manos, como herramientas terapéuticas, son mucho más poderosas que las drogas que administran los médicos, y que, de paso, tienen muchos menos efectos secundarios. Recuerdo el caso de una fisioterapeuta que, repleta de orgullo, atribuía una mejoría notable en la motilidad intestinal de un paciente hemipléjico a unos masajes que ella había efectuado sobre el abdomen del paciente momentos atrás; su convicción era tal que no cedió incluso al ser informada por la enfermera de que el progreso se debía a que los médicos habían empezado a suministrarle, horas antes, drogas específicas para ese propósito. Sé de varios otros fisioterapeutas que abogan por el menor uso posible de fármacos, y de otros fisioterapeutas de tendencias más alternativas que incluso tienen una oposición filosófica a ellos.

Por otro lado, muchos médicos consideran que de poco les sirve a los terapeutas físicos conocer sobre farmacología, ya que son ellos quienes prescriben las drogas a los pacientes. Recuerdo que yo le mostré a un profesor, que era médico, el libro de farmacología para terapia física de Ciccone, y la opinión del profesor en esa ocasión fue que el contenido de este libro era demasiado avanzado para los terapeutas físicos, y que el libro les sería más útil a los médicos.

En contraste con estos dos profesionales, mi humilde opinión tras haber leído con mayor detenimiento algunas porciones del libro de farmacología de Ciccone (acá menciono otros libros de farmacología para terapia física) es que el conocimiento sobre farmacología es tremendamente valioso en la práctica de la terapia física. ¿Qué fármacos puede estar usando un paciente con la condición X que viene a mi consulta? ¿Qué implicaciones tiene eso durante la sesión de terapia física? ¿Qué signos y síntomas pueden indicar que es necesario tener más cuidado con las intervenciones de terapia física que se realizan, y cuáles sugieren que es necesario contactar al médico? Al leer este libro he podido encontrar respuestas a todas estas interrogantes, y ver cómo la farmacología puede ser abordada de una forma útil y clara sin necesidad de recurrir a la bioquímica (la cual es otra materia cuya cobertura es escasa en los programas de terapia física). Las explicaciones en este libro van directo al punto, y el estilo del autor hace que la lectura sea fluida y resulte muy interesante para el lector, quien aprenderá una infinidad de información de sus 38 capítulos y 700 páginas.

En este momento no puedo hacer otra cosa que recomendar el libro de farmacología de Ciccone a todos los terapeutas físicos que, a la vez que reconocen que la prescripción y administración de drogas es competencia de otros profesionales, tienen curiosidad por enterarse acerca de la relevancia que tiene la farmacología en la condición general de los pacientes que se benefician con intervenciones de terapia física.

sábado, marzo 20, 2010

Planeando un curso... y fallando

A poquísimas personas conté --y en este blog nunca mencioné-- que hace algún tiempo yo planeé traer a una profesional extranjera para que impartiera un curso sobre un tópico que yo pensaba sería de mucho interés para los estudiantes y profesionales de la terapia física. Se trataba de una oportunidad, en mi opinión, formidable: la profesional en cuestión es experta en su rama y autora de algunos de mis libros favoritos de esta profesión, y ella estaba muy interesada en venir a Ecuador; como manifestación de eso, estaba dispuesta a cobrar un monto mínimo para dar este curso.

Yo hice el contacto con la profesional por iniciativa propia; intercambié decenas de e-mails con ella; hablé con diferentes personas para conseguir ayuda y financiamiento para el curso; busqué auditorios para la exposición; pedí cotizaciones de servicios y equipamiento de traducción; averigüé el costo de los pasajes aéreos; busqué lugares donde alojarla e identifiqué lugares donde ella podría alimentarse; planeé por dónde la llevaría de paseo en los tiempos libres; entre varias cosas más. Con todo eso en mente, hice una propuesta que presenté a diferentes personas. Al final entendí que el entusiasmo que yo tenía no era compartido por las personas que, con cuyo peso y autoridad, podían hacer que el curso se concrete. Así que, tras varios intentos y después de notificar a la profesional que el curso, lamentablemente, no podría llevarse a cabo, simplemente ahí lo dejé.

Pero no pienso que esta experiencia haya sido un fracaso completo, ya que aprendí varias cosas en esta ocasión que me ayudarán a tener más éxito en el próximo intento. Entre ellas, las siguientes:
  1. Que la máxima del mercadeo que sostiene que "no hay que vender lo que uno quiere, sino lo que el consumidor quiere", es cierta.
  2. Se reforzó mi idea de que nos conviene saber inglés para aprovechar las oportunidades educativas. Sin los costos de la traducción, los cuales triplicaban el monto que la expositora pedía, para los asistentes el curso hubiera tenido "precio de huevo", como se dice. En ese momento comprendí que el hecho de que la gente no conozca inglés no solo tiene repercusiones individuales, sino también colectivas: las oportunidades de realización de cursos como estos, con expositores de clase mundial, se reducen para todos si la gente en general no maneja el idioma inglés.
  3. Identifiqué a las personas que están más dispuestas a colaborar para que este tipo de eventos se lleven a cabo (a la vez, me llevé una sorpresa al descubrir quiénes no lo están).
  4. Ya tengo una idea del trabajo, de los trámites, de los procedimientos y de los costos involucrados en la realización de cursos de este tipo. Para la segunda ocasión ya no seré tan novato.
Afortunadamente, el vínculo con la profesional no se ha perdido, por lo que no descarto que podré, con la ayuda de otras personas, retomar esta iniciativa en el futuro próximo. Por lo pronto, fisioterapeutas del Ecuador, ¡aprendan inglés!

martes, marzo 09, 2010

¿Y si la medicina desaparece? (Capítulo de libro)

Gerald Markle y Frances McCrea han escrito un libro cuya conclusión podría ser controversial para aquellos que trabajan en el campo de la medicina: Si la medicina desapareciera, en realidad no se vería mayor diferencia en la mortalidad humana.

De este libro, publicado por State University of New York Press y titulado What if Medicine Disappeared?, es posible descargar el primer capítulo (archivo PDF). En este capítulo introductorio, los autores narran, en un estilo nolevesco, cómo una conversación casual que mantuvieron un día desencadenó una investigación meticulosa que, tras la consideración de todo tipo de información estadística obtenida principalmente de estudios realizados en Estados Unidos de Norteamérica, les condujo a concluir que la medicina en realidad no salva tantas vidas como hemos llegado a creer. A pesar de que la tecnología y el avance de la ciencia en la medicina han traído grandes progresos en la salud de los seres humanos, dicen los autores, las reacciones adversas a los fármacos, las complicaciones que tienen los pacientes dentro de los centros de salud, los errores médicos y las intervenciones quirúrgicas innecesarias acaban con un número grandísimo de vidas cada año. Si se compara esta cifra de muertes con el número de personas salvadas por la medicina, el balance es prácticamente nulo, sostienen los autores amparándose en las estadísticas.

Si lees este primer capítulo, pienso que quedarás intrigado como yo. El libro cuesta menos de $15, por lo que pienso comprarlo cuando pueda dedicar tiempo suficiente a su lectura.